La operación salida continuó ayer con las ya tradicionales aglomeraciones de tráfico en las principales carreteras y autopistas del País Vasco. En el segundo día de la puesta en marcha de este dispositivo, dirigido por la Ertzaintza para controlar el éxodo vacacional del mes de agosto, la A-8 registró en el peaje de Durango colas de hasta cinco kilómetros a la una y media de la tarde.
Según el Departamento de Interior, las retenciones en las carreteras vizcaínas están motivadas por la gran afluencia de vehículos que llegan de la frontera con Francia, donde también se han originado importantes caravanas en los carriles de dirección a San Sebastián.
Además, a lo largo de toda la mañana, en los peajes de la A-68 en Arrigorriaga también se concentraron gran cantidad de vehículos. Las colas llegaron a afectar incluso a la carretera BI-625, en el nudo de Basauri, desde donde los veraneantes se incorporaban a esta vía rápida. Las caravanas remitieron en el transcurso de la jornada.
La Ertzaintza activó la operación para prevenir accidentes en las carreteras A-8, N-1, A-15, B-625, N-637, AP-68 y AP-1 el viernes a las dos de la tarde y la dará por finalizada hoy a las diez de la noche. La segunda fase del dispositivo entrará en funcionamiento en el puente festivo de agosto, desde el día 11 a las 14.00 horas hasta el 12 las 22.00.