Patxi López lanzó ayer un doble mensaje dirigido a Batasuna. El secretario general de los socialistas vascos admitió los «avances» que se están dando en la izquierda abertzale desde que, en noviembre de 2004, Arnaldo Otegi compareció en el Velódromo de Anoeta. Pero, al mismo tiempo, reconoció que está «retrasando» su camino hacia la legalización, algo imprescindible para participar en las instituciones y en una mesa de partidos.
La constitución de este foro depende, en gran medida, de que Batasuna vuelva a la normalidad jurídica. Algo que para el PSE-EE y el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero pasa por una refundación y la elaboración de unos estatutos que sean compatibles con la Ley de Partidos. Una norma que, por otra parte, los socialistas no están dispuestos a derogar.
Sin embargo, durante los contactos bilaterales mantenidos este mes de julio, la formación ilegalizada ha transmitido al resto de partidos sus reticencias a dar pasos en este sentido. Los dirigentes de Batasuna -muchos de ellos inmersos en diferentes procesos judiciales- han señalado que no tienen garantías de que los jueces no actúen contra ellos aunque cambien de nombre. Ayer mismo, en una entrevista en 'Deia', la miembro de la mesa nacional Jone Goirizelaia señalaba que «la izquierda abertzale no va a debatir sobre su legalización, sino sobre cómo formar la mesa cuanto antes».
Esta falta de sintonía ha puesto a este órgano en una situación próxima al bloqueo. A pesar de que casi todas las fuerzas políticas -a excepción del PP, que rechaza este foro- se han mostrado convencidas de que después de vacaciones llegará el momento de avanzar en su metodología, los socialistas también han dejado claro que Batasuna sólo estará presente si es legal. Y una mesa multipartita sin la izquierda abertzale no es aceptada por PNV y EA.
Los ritmos que quieran
Ante este escenario, Patxi López reconoció ayer que la formación liderada por Otegi tendrá que imponer «los ritmos que quiera», pero, en todo caso, «está retrasando» su legalización. Aunque Batasuna siempre ha rechazado públicamente esta posibilidad, algunas informaciones han aventurado la hipótesis de que los trámites comenzasen a finales de agosto o en septiembre. Algo que ahora se contempla como poco factible. En una entrevista a 'Europa Press', el líder de los socialistas vascos señaló desconocer cuales «son los tiempos con los que juega Batasuna, ni los mensajes que quiera lanzar a su gente», pero destacó que si la izquierda abertzale quiere participar en política deberá contar con una formación legal «en todos los sentidos». «Ellos son los que tienen que hacer ese recorrido», matizó.
A pesar de esta exigencia, López también reconoció que durante los últimos meses ha habido «avances» en Batasuna, con pronunciamientos en los que se reconocía, «por primera vez, la necesidad de que la pluralidad de la sociedad vasca estuviera recogida en el marco de convivencia que se vaya a definir».
Por su parte, la vicepresidenta primera del Gobierno insistió en que el Gabinete de Zapatero «no sólo tiene el derecho, sino que está obligado a intentar» acabar con ETA. María Teresa Fernández de la Vega, de viaje en Colombia, señaló que «no habrá atajos ni se burlará el Estado de Derecho». Además, sostuvo que los «límites para explorar el camino de la paz son claros: irreversibilidad del proceso, respeto a la Constitución y la Ley y reconocimiento de las víctimas».
Desde el PP, su secretario general en el País Vasco, Carmelo Barrio, manifestó que es posible que en octubre se conforme «la mesa de Otegi», porque se encuentra entre «los compromisos» que ya están «hablados y asumidos» entre Batasuna y los socialistas.