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Lunes, 31 de julio de 2006
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POLÍTICA
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'Txapote', suma y sigue
Las sentencias acumuladas en julio le mantendrán 30 años en la cárcel, pero debe volver al banquillo tras el verano para responder del asesinato de Ordóñez
'Txapote', suma y sigue
EN LA URNA. 'Txapote', en la vista por el asesinato de Múgica. / EFE
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El ex jefe militar de ETA Xabier García Gaztelu, 'Txapote', regresará al banquillo de la Audiencia Nacional a partir de septiembre. Está previsto que el próximo otoño sea juzgado, al menos, por tres crímenes y un atentado terrorista, uno de ellos, el asesinato del concejal popular donostiarra Gregorio Ordóñez, ocurrido el 23 de enero de 2005, cuando comía con unos compañeros en un bar del casco viejo. Fue el primer asesinato de un cargo público del PP a manos de ETA.

La cadena de juicios contra 'Txapote', que comenzó el pasado 13 de junio, con la vista por el asesinato del edil popular José Luis Caso, quedó interrumpida el pasado 25 de julio debido a las vacaciones judiciales, que hacen que agosto no sea un mes hábil para los tribunales.

García Gaztelu tendrá que responder en otoño, un juicio tras otro, por la ejecución de Ordóñez -el fiscal le pide 30 años de prisión- y por los asesinatos del sargento de la Policía local de San Sebastián Alfonso Morcillo (15 de diciembre de 1995) y del brigada del Ejército de Tierra Marino de Juan (10 de abril de 1995).

El cuarto proceso que tiene pendiente es el ametrallamiento de viviendas militares en el acuartelamiento guipuzcoano de Loyola, ocurrido el mismo año. Todos ellos son atentados registrados en la segunda mitad de la década de los noventa, cuando era el jefe del 'comando Donosti', del que también formaban parte su novia, Irantzu Gallastegi, y Valentín Lasarte.

'Irrecuperable'

No obstante, 'Txapote' puede ser procesado en el futuro por otra serie de asesinatos o atentados que presuntamente ordenó entre 2000 y 2002, cuando ejerció como jefe militar de ETA en la sangrienta campaña terrorista que siguió a la tregua (1998-1999) y en la que la banda mató a varias decenas de personas. De hecho, el pasado 25 de julio ya se sentó en el banquillo para enfrentarse a una petición fiscal de 44 años de cárcel como inductor de un atentado ocurrido en el año 2000, cuando el 'comando Ttotto' voló la discoteca 'Txitxarro' de Deba, en Guipúzcoa. El caso quedó visto para sentencia.

Hasta que en otoño regrese a alguna cárcel madrileña para poder asistir a la sesiones de vistas en la Audiencia Nacional, García Gaztelu fue trasladado el 27 de julio pasado a la prisión pontevedresa de A Lama, donde quedó ingresado en un módulo de alta seguridad en situación de aislamiento, con salidas limitadas al patio, siempre solo y vigilado por funcionarios.

Con independencia de las condenas futuras, las penas que recibió en julio -50 años de cárcel por el asesinato de Miguel Ángel Blanco y 82 por el atentado que costó la vida a Fernando Múgica- le obligan a permanecer tres décadas en prisión, el máximo que permite la ley.

Los 132 años que suman las siete penas a que fue condenado por ambos atentados no permiten que salga en libertad antes de 30 años aunque obtenga todos los beneficios penitenciarios que incluye el antiguo Código Penal, salvo que, entre tanto, se produzcan cambios legales o una flexibilización del acceso al tercer grado para los etarras. El ministro de Justicia, Juan Fernando López Aguilar, declaró la semana pasada que «psicópatas sanguinarios» como García Gaztelu son «irrecuperables», por lo que «van a pagar enteramente, sin remisión de sus condenas».

En Francia

Con independencia de las penas que reciba en España, 'Txapote' cumple desde 2002, cuando fue detenido, otra condena de 16 años de cárcel que le impusieron los tribunales franceses por asociación de malhechores y otros delitos. El terrorista, que fue entregado de forma temporal por el país vecino el pasado 16 de diciembre, ha solicitado al Gobierno poder cumplir en España la condena que le impusieron los tribunales galos, lo que tiene que ser autorizado por el Consejo de Ministros.

Los dos fallos dictados contra él en julio incluyen como pena adicional que, cuando abandone la cárcel, no podrá acercarse durante cinco años a San Sebastián o al lugar donde residan la viuda y los hijos de Fernando Múgica. Tampoco podrá aproximarse durante el mismo período de tiempo a Ermua (Vizcaya) o el escenario de residencia de la familia de Miguel Ángel Blanco.



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