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Lunes, 31 de julio de 2006
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VIZCAYA
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Decenas de vándalos arrasan la boca de metro de Algorta tras una batalla campal
El enfrentamiento con la Policía, que cargó en varias ocasiones, se saldó con cuatro detenidos y diez heridos Metro Bilbao prevé abrir la estación a lo largo de hoy
Decenas de vándalos arrasan la boca de metro de Algorta tras una batalla campal
DESTROZO. La escalera mecánica de la boca del metro de la calle Telletxe quedó inutilizada por las patadas recibidas. / FOTOS: BORJA AGUDO
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ÚLTIMOS INCIDENTES
18 de marzo: Entre Larrabasterra y Berango, un grupo de vándalos colocó en las vías una barricada con troncos y piedras.

19 de marzo: Entre Larrabasterra y Sopelana, lanzan un contenedor de basura y un poste en llamas desde el puente de Iberre.

19 de marzo: Túnel de Sestao. Seis personas con bates son sorprendidas tras hacer pintadas en un vagón.

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La calle Telletxe se convirtió en la madrugada de ayer en el escenario de la peor versión de las fiestas de Algorta, protagonizada por decenas de jóvenes vándalos, muchos de ellos menores de edad, el personal de seguridad de Metro Bilbao, la Policía Local de Getxo y agentes antidisturbios de la Ertzaintza. Con un balance de cuatro detenidos y diez heridos, en lo material la peor parte de la batalla campal desatada se la llevó la boca del suburbano. Una escalera mecánica desvencijada era el mejor reflejo de lo sucedido. La Policía autónoma, hasta primera hora de la mañana, cargó en varias ocasiones ante el lanzamiento de piedras y botellas.

Los incidentes se precipitaron minutos después de las tres y cuarto de la madrugada. Una discusión entre dos cuadrillas desembocó en una aparatosa pelea en la céntrica plaza del barrio, lugar donde centenares de jóvenes acamparon desde primera hora de la noche para hacer 'botellón'. La refriega inicial, en la que participaron más de una veintena de chavales, terminó en el acceso al metro.

Fuentes policiales y testigos presenciales explicaron que una de las cuadrillas trató de refugiarse en la estación del suburbano. Allí, intentaron mediar tanto el personal de seguridad privada de la compañía como los agentes de la Policía local. Su presencia hizo que los jóvenes presentes en la plaza se acaloraran aún más, y desde la puerta superior la emprendieron a golpes contra el mobiliario.

Además de las cristaleras que conforman la entrada, la peor parte se la llevó la escalera mecánica. Varios jóvenes consiguieron doblarla a patadas después de romper los cristales laterales. Cada acción era jaleada por el medio centenar de jóvenes que se aglomeró en la boca de metro. El lanzamiento de botellas de cristal al interior de la estación fue constante hasta la llegada de varias dotaciones de antidisturbios de la Ertzaintza. Minutos antes de las cuatro, una treintena de agentes apareció del interior de la estación -entraron por la otra entrada, la que da a la calle Bolue- y comenzó a cargar contra los presentes. En la zona, una de las más concurridas en las fiestas, se concentraban centenares de personas.

Mobiliario dañado

Mientras se producían los disparos de pelotas de goma, las botellas volaban en dirección a la estructura acristalada de la entrada. Después de unos momentos de relativa calma, varios encontronazos individuales entre jóvenes y agentes reavivaron el enfrentamiento. Dado el cariz de la situación, sobre las 04.15 horas los ertzainas se refugiaron dentro de la estación mientras algunos jóvenes se aproximaron para empujar la verja de la boca.

Minutos después, los agentes volvieron a salir para efectuar su segunda carga, una tónica que se mantuvo hasta el amanecer. Los incidentes no quedaron ahí, ya que la noche concluyó con varios contenedores quemados, escaparates rotos y mobiliario urbano dañado.

Las cuatro detenciones fueron practicadas por la Policía Municipal. Uno de los arrestados, menor de edad, quedó en libertad. Los restantes fueron puestos a disposición judicial por la mañana. Respecto a la decena de heridos, ninguno revestía gravedad.

Desde el primer momento, cerraron al público la estación de Algorta. El precinto se mantuvo durante toda la jornada de ayer «por cuestiones de seguridad». Decenas de empleados de limpieza y mantenimiento trabajaron contrarreloj para que pueda abrirse a lo largo de hoy. Fuentes de Metro Bilbao explicaron que se instalará una especie de lona en la estructura acristalada para evitar que alguna lámina caiga sobre los viajeros. Lo que todavía desconocen es la cuantía de los daños.

Pese a la gravedad de lo acontecido, el alcalde de Getxo aseguró que fue «un hecho aislado, puntual, que hay que tomar como lo que es: una pelea entre cuadrillas con una repercusión algo mayor, pero nada más». Iñaki Zarraoa recordó que las fiestas estaban transcurriendo «la mar de bien» y que este tipo de incidentes son «imprevisibles». «No hay que lanzar demasiadas voces de alarma», apostilló.



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