El Partido Socialista de Castro ha anunciado su intención de mediar «y realizar todos los esfuerzos necesarios» para evitar que el Ministerio de Medio Ambiente cumpla con el derribo del polideportivo Peru Zaballa. La instalación, ubicada en el playa de Ostende, fue construida merced a una concesión -que data de 1976- de la Dirección de Costas que caduca el próximo mes de noviembre. Como quiera que el Ayuntamiento de Castro no solicitó en tiempo y forma la prórroga del permiso, el equipamiento está condenado a la piqueta. No obstante, la Administración central ya ha anunciado que la decisión no se materializará hasta que el Consistorio desarrolle un nuevo polideportivo.
El PSOE de la localidad costera considera que el derribo puede evitarse, ya que «no conducirá a nada». «Medio Ambiente dice que el objetivo es recuperar la zona de marismas en la que se levanta la instalación, pero eso es imposible», argumentan. Así, los socialistas aseguran que aun desapareciendo el Peru la confluencia de aguas dulces y saladas propia de las marismas es irrecuperable. «Los ríos que desembocaban antaño en aquella zona han sido reconducidos o han desaparecido con el desarrollo urbanístico. Además se ha interpuesto una playa artificial y un paseo marítimo», sostienen.
En este sentido, los portavoces socialistas recuerdan que fue la propia Dirección de Costas «quien permitió el desarrollo del arenal artificial y la construcción de la zona peatonal».
Actuación «negligente»
La instalación cuenta con las únicas piscinas cubiertas de Castro y da servicio a casi 4.000 usuarios al año. «Su desaparición supondrá un gran perjuicio para la ciudadanía», advirtieron fuentes del PSOE, que culparon a la Corporación que firmó el convenio de construcción. «El acuerdo de 1976 nunca se debió firmar porque era inaceptable una fecha de caducidad de 30 años para una instalación deportiva tan necesaria», se lamentaron.
El Partido Socialista también tiene duras palabras para el actual equipo de gobierno, (PRC, PP e IU), cuya actuación calificaron de «negligente». «Han dejado pasar el tiempo sin hacer nada», recordaron. Tras el anuncio oficial de que el derribo será efectivo, los responsables municipales apuntaron que ya buscan terrenos para construir la nueva dotación. Aunque no hay nada hecho, el tripartito baraja construir una miniciudad deportiva en Sámano. Otra de las opciones es desarrollar la nueva instalación en Cotolino, algo que se contemplaba en el convenio de desarrollo del sector APD-2.