La colisión de dos vehículos en la A-8 a su paso por Castro Urdiales complicó la jornada de ayer a miles de conductores que pretendían salir de Euskadi usando la concurrida autovía. El accidente fue la guinda que acabó de complicar una mañana marcada, desde primeras horas, por las retenciones en sentido Cantabria.
El siniestro tuvo lugar pasadas las 12.15 horas a la altura de Allendelagua. En un adelantamiento colisionaron dos vehículos que circulaban en sentido Santander. Como consecuencia del choque, resultaron heridos dos ocupantes de uno de los coches -padre e hija- que fueron evacuados por la DYA al Hospital de Laredo. Las ambulancias también evacuaron a una vecina de Zalla que sufrió una caída cuando intentaba auxiliar a los lesionados. La circulación, que en ese momento «ya era complicada», terminó por estancarse y las caravanas llegaron hasta más allá del puente de La Arena.
Además, en las carreteras vizcaínas se registró a la una de la tarde de ayer un accidente de gravedad. Un joven de 24 años, S.O., resultó herido grave al chocar de frente una motocicleta Suzuki contra un Peugot 307 cuando circulaban por la BI-2704 a la altura de Erandio.