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Lunes, 7 de agosto de 2006
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VIZCAYA
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Los bomberos ya han retirado este año más de 60 enjambres
Una cuarta parte de la plantilla foral ha recibido instrucción específica
Los bomberos ya han retirado este año más de 60 enjambres
CON HUMO. Un equipo de bomberos retira un enjambre de un inmueble de Deusto. / LUIS CALABOR
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Cuando llega el mes de mayo, no es extraño toparse con abejas revoloteando por casa. Y no resulta nada fácil deshacerse de ellas. En el hueco de la caja de las persianas, en las cámaras de aire, en el tronco vacío de algún viejo árbol del parque o, incluso, en los camarotes. En cualquiera de estos lugares y en otros más peculiares encuentran acomodo estos insectos. Cuando su presencia es algo más que anecdótica y se descubre un enjambre, es el momento de llamar a profesionales.

En lo que llevamos de año, los parques de bomberos de Vizcaya han retirado 61 colmenas -en 2005 actuaron en 78 ocasiones, ya con equipos especializados-. En estos últimos años, la presencia de abejas se ha incrementado de manera notable. Según los datos proporcionados por la Diputación, en 2002 los bomberos retiraron una decena de enjambres. Desde entonces este servicio ha ido ganando peso, con una docena de intervenciones en 2003 y 17 en 2004. «Una cuarta parte de la plantilla foral de bomberos ha recibido instrucción para la retirada de enjambres de abejas y avispas con métodos limpios y poco agresivos», explicó un portavoz de la Diputación.

La razón de esta invasión de abejas radica en la denominada 'fiebre de la enjambrazón'. La colonia de abejas ronda durante el invierno los 15.000 individuos. En primavera y verano, la población se cuadriplica.

Nuevos espacios

«En las colmenas no queda sitio, por lo que estos insectos buscan nuevos espacios. Cuando está llena, la abeja reina no segrega feromonas, la sustancia química que mantiene unida la colonia, y tiene que abandonar la colmena para reconstruirla en otro lugar y, así, perpetuar la especie», relatan los expertos.

Un aumento brusco del calor, una tromba de agua o la falta de comida también provocan este fenómeno y vuelven «más agresivas» a las abejas. «La única manera de deshacerse del enjambre es sacar la colmena con la abeja reina. Si no, no hay manera», detalla Xabier Larrinaga.



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