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Martes, 8 de agosto de 2006
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El Consistorio de Abanto estudia sancionar a una constructora por entregar chalés en precario
Los vecinos de La Magdalena denuncian problemas en la red de saneamiento y en el asfaltado de calles
El Consistorio de Abanto estudia sancionar a una constructora por entregar chalés en precario
POLÉMICA. Los vecinos aún no han recibido el permiso de habitabilidad. / PEDRO URRESTI
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Tres años después de que les entregaran la llave de sus nuevas viviendas, los vecinos de la urbanización La Magdalena, en Abanto, no han recibido todavía el permiso de habitabilidad. La promoción, que acoge 132 chalés y 24 pisos, presenta numerosos defectos: calles mal asfaltadas, carencia de alumbrado en algunas zonas, precaria red de saneamiento y humedades en las casas, entre otras 'lagunas'.

Con el fin de atajar los problemas a los que se enfrentan a diario los residentes del enclave, el Ayuntamiento de la localidad minera ha dado un ultimátum a la constructora de las edificaciones para que repare los fallos. Si no lo hace antes del 27 de agosto, el Consistorio estudiará posibles sanciones contra la empresa.

Sin embargo, los vecinos de la urbanización, ubicada en los términos municipales de Abanto y Santurtzi, se muestran pesimistas. No albergan ninguna esperanza de que el constructor retome ahora el proyecto. «Vivimos como en un pueblo aislado, esto es tercermundista», se quejan indignados.

Las redes de saneamiento y alcantarillado, por ejemplo, están lejos de funcionar con normalidad. De hecho, la depuradora que la firma promotora decidió utilizar para el tratamiento de las aguas residuales todavía no ha obtenido el permiso de vertido correspondiente.

Las calzadas de La Magdalena también necesitan ser reparadas. Como están «mal pavimentadas», cuando llueve se acumula el agua en varias zonas, como sucede en la entrada del barrio. «El pasado invierno, tuvieron que venir incluso los bomberos, porque la acumulación de agua no permitía el paso de los vehículos», recuerdan los vecinos. La precariedad también afecta a la red de telecomunicaciones. De hecho, algunos residentes de la urbanización tienen problemas para utilizar su teléfono fijo, así como para ver la televisión.

Sin barrenderos

«La piscina comunitaria no cumple los requisitos que exige el Gobierno vasco, por lo que está inutilizable», denuncian los habitantes de La Magdalena. Además, carecen del servicio de Correos, por lo que están obligados a acudir hasta el barrio de Gallarta si quieren recibir su correspondencia diariamente.

Pero sus quejas no sólo están dirigidas a la empresa constructora, sino que también se trasladan al Ayuntamiento. «Todavía no disponemos de servicio de limpieza; si no barremos nosotros las calles, nadie lo hace», advierten.



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