El comité de empresa de Metro Bilbao se reafirmó ayer en su decisión de convocar un paro de media hora durante el próximo miércoles. «En ningún momento nos hemos planteado suspenderlo», aseguró su presidente, Luis Delgado. Confirmada la del día 16, ahora todas las miradas se centran en la Aste Nagusia. La amenaza de huelga continúa, pero su materialización dependerá, sobre todo, de la existencia de incidentes durante este fin de semana y el puente festivo que le sigue.
Las movilizaciones cuentan con el respaldo de todas las centrales sindicales -ELA, LAB, UGT, CC OO, SIM y ESK- presentes en Metro Bilbao. El motivo de los paros se viene repitiendo desde que el pasado 17 de julio denunciaron una media de diez agresiones mensuales a los empleados. «No es normal que la gente acuda a trabajar nerviosa, inquieta y con miedo», advierten. Su principal demanda se centra en el incremento de las medidas de seguridad. Les da igual el cómo, «sólo queremos que aumenten». Se habla de patrullas de la Policía Municipal, de la Ertzaintza o del refuerzo del personal de seguridad privada. El comité de empresa recibirá la respuesta de la compañía durante la primera semana de septiembre.
Cierre de estaciones
Para el usuario, el interrogante se halla en la mañana del día 16. A las 11 horas, las unidades del suburbano se pararán durante media hora. Es decir, a los usuarios que les pille el paro en pleno trayecto, tendrán que esperar en una estación intermedia o salirse de las instalaciones y continuar su viaje a pie o en otro medio de transporte. «Cerraremos los accesos para que la gente no tenga que esperar en la estación. Eso sí, la gente que esté dentro podrá salir sin problemas», avanzó Delgado. Los empleados, entretanto, se concentrarán frente a la sede la calle Navarra, desde donde partirán hacia la Diputación. A la misma hora, se llevará a cabo otra movilización en los talleres de Sopelana.
El paro del miércoles es algo inusual, ya que desde la inauguración del metro hace ya casi once años, los paros se han reducido a las huelgas generales. Respecto a la posición de la compañía, los sindicatos, tras reconocer la «buena disposición» de la empresa, recordaron que cuentan con todos los permisos legales y vaticinaron que «no habrá pegas». Después de conocer la noticia, la dirección de Metro Bilbao reiteró su apoyo a los trabajadores, pero aseguró «no compartir la decisión tomada».
Lo que sí quiso dejar claro el comité de empresa es que sus quejas no sólo se circunscriben a los fines de semana. «Lo de Algorta sólo fue la gota que colmó el vaso», recalcaron. Según denunciaron, las amenazas y agresiones también se han producido «entre semana y a cualquier hora del día».