- En mayo, con motivo de la puesta en marcha del centro de inteligencia para la automoción creado en Ermua y Amorebieta, se supo que el diputado general no le informó de la puesta en marcha de la iniciativa hasta una hora antes de su presentación pública. Ello, a pesar de que su departamento está muy involucrado en ese proyecto. Cuando menos, esa actuación demostró una falta de comunicación importante entre José Luis Bilbao y usted. ¿Esa situación generó algún tipo de crisis en el Gobierno foral? Si es así, ¿se ha superado?
- Yo hablé con el diputado general acerca de este tema. La negociación se había llevado en absoluto secreto y hasta el último momento no se supo por dónde iba a salir. El acuerdo se anunció un lunes y a la consejera de Industria se le informó el viernes. A mí se me llamó una hora antes de la reunión para informarme y me comentaron que, en aras a las discreción y para evitar problemas, se había llevado el tema en gran secreto.
- ¿Le resultó creíble esa explicación?
- Sí. Curiosamente yo ya conocía el proyecto anteriormente por otras vías, pero a la propia consejera de Industria se le comunicó tan sólo dos días antes. Es verdad que se solucionó todo a ultima hora. Yo pedí una explicación y me la dieron. Esa situación no ha generado ningún problema.
-¿Se siente discriminado por el diputado general?
-No, en absoluto.