Iban Mayo no dejaba de agradecer a sus compañeros del Euskaltel-Euskadi el gran trabajo que realizaron para que pudiera alzarse con el triunfo. «Estoy muy satisfecho. Se han portado de maravilla, ha sido impresionante y parte de la victoria es de ellos. Si no, no lo habría logrado», fueron sus primeros comentarios tras cruzar la meta. Su gratitud se reflejó en el emotivo apretón de manos que dio a Unai Etxebarria, cuando éste, tras cruzar la línea de meta, se acercó a felicitarle. «Eskerrik asko, Unai», le dijo.
El de Igorre lamentó la caída que impidió que Valverde hubiera estado en la puja por el primer puesto. «No sé si la victoria hubiera sido menos cómoda, pero sí que ha sido una pena porque se le ha visto bien», comentó.
Hasta el comienzo de la Vuelta a España, el ganador se ha propuesto disfrutar de sus últimos logros, descansar el tiempo que sea necesario y centrarse en su próximo gran objetivo. Respecto a su futuro ligado al Euskaltel, se mostró más escurridizo. «Habrá que hablar y ver qué pasa. Lo que está claro es que mi deseo es seguir ganando sobre la bicicleta», apostilló.
Mientras, su director se deshacía en halagos hacia el corredor arratiano. «Está en un momento de forma muy bueno, con ese pedaleo de ganador que tuvo hace dos años y que espero que siga porque ha demostrado que está capacitado para ganar en cualquier sitio», aseguró Gorospe, que también alabó el trabajo de su equipo. «Sabíamos que Iban tenía muchas posibilidades y sus compañeros han funcionado muy bien», explicó.
Igor Antón fue otro de los destacados de la formación naranja. El joven de Galdakao pudo rematar un gran trabajo, que le parecía «imposible», y ya se perfila como una firme promesa en la montaña.