K.L., de 33 años, y M.L.F., de 23, compartían piso de alquiler en el barrio de Arangoiti desde el año pasado, y por lo que ha podido averiguar la Unidad de Drogas de la Policía Municipal de Bilbao, también negocio. Ambos acaban de ser detenidos con más de 24 kilos de hachís que presuntamente iban a vender durante esta Aste Nagusia a jóvenes, en su mayoría menores de edad, algunos de menos de 14 años. Tras ser puestos a disposición judicial, ambos ingresaron en prisión provisional a última hora de ayer.
Los dos jóvenes habían instalado su punto de venta en Basurto, junto al campo de fútbol. Según las averiguaciones de los agentes locales antidroga, que han hablado con vecinos de la zona y padres, surtían a decenas de jóvenes «todas las tardes». El trasiego de chavales en busca de costo, que luego consumían en el mismo lugar, «llamaba la atención», coinciden en señalar algunos testigos. Los guardias municipales llegaron a contabilizar 60 compradores en una sola jornada, 40 de ellos claramente menores de edad. Los presuntos traficantes escondían las tabletas que iban a vender cada día, parte enterradas en un jardín y el resto en un zarzal.
Viajes a Marruecos
La detención se produjo el pasado jueves. Los agentes se incautaron de 24 barritas de hachís en el 'zulo' y de cinco placas entre los matorrales, además de 58 euros producto de las cuatro transacciones realizadas hasta el momento.
Según las averiguaciones de los agentes locales, los arrestados abandonaban el lugar a las nueve y media de la noche, «hora a la que los menores tenían que regresar a sus domicilios», y acudían a un locutorio telefónico para ingresar el dinero obtenido con la distribución del hachís en cuentas bancarias tanto propias como de familiares en España y en el extranjero.
La Policía Municipal calcula que el alijo se habría traducido en unas ganancias de unos 60.000 euros. La Unidad de Drogas sospecha que K.L. y M.L.F., ambos de origen magrebí, realizaban frecuentes viajes a Marruecos para adquirir la mercancía. Según sus pesquisas, los jóvenes, que solían hacer escala en otras ciudades para eludir la vigilancia policial, regresaban con maletas que contenían hasta 50 kilos de sustancia estupefaciente.
Los dos sospechosos ya fueron detenidos el pasado 25 de febrero por agentes de una patrulla uniformada de la guardia urbana bilbaína con 500 gramos de hachís repartidos en barritas y 600 euros producto de la venta.