Producciones que conjugan fuegos artificiales, bailes de caballos, proyecciones de ficción... el espectáculo que promete José Luis Moreno con 'La gran antología de la zarzuela' es tan grandioso que muchos teatros han tenido que decir que no a la posibilidad de exhibir este 'show'. El Euskalduna ha sido uno de los pocos auditorios con capacidad suficiente para acogerlo. Tan sólo ha tenido que realizar algunas adaptaciones para poder programar desde hoy y hasta el lunes esta puesta en escena de Miramon Mendi y el famoso productor, que ya ha sido aplaudida en la madrileña plaza de Las Ventas por 120.000 espectadores.
Treinta voces de coro, 14 bailarines, 34 músicos y 6 solistas tienen la encomiable tarea de adentrar al público en un paseo virtual de la música española a través de dieciséis de los títulos más relevantes. Consciente de que la zarzuela no es apreciada por todos, Moreno se ha esmerado incorporando detalles para, al menos, conmover al público. «Si no quemamos el auditorio o interviene algún pirómano, quedará un extraordinario show multicolor», declaró con entusiasmo el 'padre' de la teleserie 'Aquí no hay quien viva'.
Más que efectos
«Es lo más impresionante que recibe el palacio desde que se inauguró», dijo para recomendar la obra el director del Euskalduna, Jon Ortuzar, a lo que Moreno respondió que por ello considera «una locura todo este esfuerzo para sólo tres días». Puestos a valorarla, han dejado abierta la posibilidad de que repita el montaje en los próximos meses.
Los artistas también prometen estar a la altura y las voces de los papeles protagonistas recaerán en Guadalupe Sánchez y Milagros Martín. Además, habrá más de 1.000 vestidos, 856 complementos de todo tipo -sombrillas, guantes, sombreros...- y un «asombroso» baile de caballos de la Alta Escuela de Doma de Jerez.
El espectáculo consta de dos partes. La primera es un repaso por la época más goyesca de Madrid y la segunda es un compendio de grandes creaciones de la zarzuela. En fin, una recopilación con la que Moreno aspira «dar un ejemplo del nivel sinfónico y capacidad de la que han gozado siempre los músicos españoles».