El Correo Digital
Domingo, 20 de agosto de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
VIZCAYA
VIZCAYA
Pescadores recogen 5.000 firmas para pedir la cesión de un dique en Santurtzi
Los aficionados pretenden que el Puerto les permita pescar en sus instalaciones sin tener que «colarse»
Pescadores recogen 5.000 firmas para pedir la cesión de un dique en Santurtzi
AFICIÓN. Dos pescadores preparan sus cañas en El Abra. / P. URRESTI
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

La ampliación del Superpuerto ha supuesto un gran avance para Vizcaya y el País Vasco, pero también ha colmado la paciencia de unos aficionados que ya no pueden pescar en la margen izquierda de la desembocadura del Abra. Cansados de «colarse» en las instalaciones y de ser perseguidos por ello, un grupo de amantes de este deporte ha recogido más de 5.200 firmas de apoyo para exigir a la Autoridad Portuaria que les ceda un dique donde desarrollar su actividad sin problemas. Desde hace meses negocian con los gestores y responsables políticos de la terminal marítima, que llegaron a permitirles elaborar un estudio de los peces predominantes junto a uno de los diques, «pero luego nos han puesto mil excusas para que no lo usemos».

«Tradicionalmente, la desembocadura del Abra ha sido un caladero magnífico», asegura Juan José Llorente, uno de los promotores de la iniciativa. En esta zona proliferan la mojarra, el aligote, el chicharro, el chipirón o el cabracho. Hace apenas dos décadas lanzaban las cañas sin problemas prácticamente desde cualquier punto de la costa entre Santurtzi y Zierbena, pero las sucesivas ampliaciones del recinto portuario hacen que hoy sea misión imposible.

Multas y expulsiones

Algunos aficionados se contentan con aprovechar el puerto pesquero de Zierbena o el muelle de hierro de Portugalete, «pero esta zona está quemada y donde hay buenos bancos de pesca es en los diques del Puerto». Por eso, desde hace años los pescadores se las ingenian para acceder hasta estos enclaves. Algunos saltan las vallas y otros se hacen pasar por trabajadores de las empresas ya instaladas en el interior. De este modo, logran disfrutar una horas, pero siempre acaban siendo expulsados por los servicios de seguridad. «Ya nos han puesto varias multas», se lamenta Javier Vega, otro de los promotores de la iniciativa.

Para evitar esta situación, «que es molesta hasta para los propios vigilantes», un grupo de aficionados propuso a la Autoridad Portuaria y al Gobierno vasco que se habilitase un espacio homologado para el ejercicio de esta práctica deportiva. «Al principio todo fueron buenas palabras y promesas que vemos que no se traducen en nada», protesta Llorente. Por esta razón, comenzaron la recogida de firmas por tiendas de pesca del entorno y en algunos concursos.



Vocento