El Correo Digital
Martes, 22 de agosto de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
VIZCAYA
VIZCAYA
DEL MISMO BILBAO
Los Cinco Bilbaínos en La Pérgola y Bilbotarrak por todo el Casco Viejo cumplieron ayer con el rito de las bilbainadas
DEL MISMO BILBAO
CON PASIÓN. Las voces resonaron por diferentes puntos de la capital vizcaína. / FOTOS: MITXEL ATRIO
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Ayer los Rolling tocaron en Bilbao. Compartieron escenario con el añorado Luis Mariano y el mismísimo Pavarotti. ¿Es posible algo así? Lo es si de por medio están las bilbainadas, su humor y su simpatía. Centenares de personas disfrutaron durante toda la mañana de los tradicionales ritmillos con Los Cinco Bilbaínos en La Pérgola y por todo el Casco Viejo acompañando a Bilbotarrak.

«Me gustan porque me recuerdan tiempos pasados», comentaba María con una sonrisa impresa en los labios, mientras reservaba para su marido una de las pocas sillas libres que quedaban en Doña Casilda. Aunque también las hay modernas, 'soy del mismo Bilbao, voy al trabajo en tranvía y si hace mucho calor, vuelvo a nado por la ría', dice la última ganadora del concurso anual que organiza el Ayuntamiento.

A pesar de ello, las preferidas siguen siendo los temas clásicos que el público, eminentemente veterano, coreaba y aplaudía con energía. «Cuesta que entre una canción nueva», reconocía Eduardo Robles, miembro de 'Los Cinco Bilbaínos'. 'Apaga luz Mari Luz, apaga luz', cantaba con pasión Pedro, un jubilado de Amorebieta, «con cada bilbainada me siento un poco más joven». Y los músicos lo saben. Entre el público anónimo, Baldomero Álvarez, uno de los míticos componentes de Los Chimberos, disfrutaba de las canciones. «Ha sido mi vida durante 30 años, parece una condena, pero cumplida muy a gusto».

'En el sol, un abanico'. Además de ser el nombre de un tema, era lo que necesitaban algunos de los miembros de 'Bilbotarrak' en Belosticalle. Sus coros recorrerán las Siete Calles cada día de fiestas. «Qué voces, cada año lo hacéis mejor», se escuchaba.

De bar en bar, de tema en tema, «todo es una excusa para 'potear' y hablar de toros o mujeres», reconocía Santiago mientras miraba «a su parienta» de reojo. Pero Lourdes, su mujer, estaba a lo suyo: entonando. Y es que las bilbainadas no tienen ni sexo ni edad. Así lo confirma Txejo; tiene rastas, treinta y tantos y le encantan. «Hay que dar 'caña' e impedir que esto se muera, con lo bonito que es enamorar con una habanera o una bilbainada, ¿A ti te gustan?». Sí, nos gustan.



Vocento