El secretario ejecutivo de Economía y Empleo del Partido Popular, Miguel Arias, considera "absolutamente incomprensible" en un Estado de Derecho que el fiscal general del Estado avale la autorización de dicha manifestación mientras que militantes del Partido Popular, "con los escasos medios a su alcance", han detectado a "ocho miembros de Batasuna-ETA".
"Si el Partido Popular es capaz de detectar estos hechos, qué no podrán hacer el fiscal general y las Fuerzas de Seguridad del Estado", ha subrayado Miguel Arias, quien ha instado a Conde-Pumpido a pedir que se prohíba la manifestación. "El fiscal general manifestó que si había datos en un momento determinado que establecían que se trataba de una manifestación inspirada o provocada por una organización ilegal, instaría a la prohibición. Ahora tiene la ocasión", ha comentado.
A su juicio, la "actitud de entreguismo y pasividad" del fiscal general le sitúa "defendiendo más los intereses de Batasuna-ETA que los intereses de los españoles y del Estado de Derecho". "Estamos avanzando hacia una situación en la que los terroristas pueden actuar impunemente, paseándose por las calles en defensa de sus objetivos, mientras que los órganos del Estado miran para otro lado", ha concluido.
"No les da la gana"
Por su parte, el presidente del PP en Vizcaya, Antonio Basagoiti, ha asegurado hoy que el Gobierno vasco y el socialista no ven motivos para prohibir la marcha del viernes en Bilbao "porque no les da la gana". Además, consideró que la Fiscalía tiene un "alto grado de desconocimiento o se venda los ojos" y que la marcha hace que "la paz se encarezca"
Para el líder popular, esta manifestación "consentida por Zapatero", "incrementa el precio de la paz, y dificultar que venga la libertad". La autorización administrativa para la marcha fue concedida ayer por el Ejecutivo autónomo y Basagoiti reconoció que "le parece mentira que el Gobierno vasco no sea capaz de encontrar dentro de esa foto de 40 personas a nadie relacionado con Batasuna ".
El presidente de los populares vizcaínos afirmó que "si el Gobierno vasco no los encuentra es porque no les da la gana y si no ve ninguna relación con Batasuna es porque no le apetece" y si tampoco lo hace el Ejecutivo socialista es porque "no le da la gana". Para él, "están todos en un juego de tramposos y en una competición entre el Partido Socialista y PNV por dejar a Batasuna hacer los que les da la gana y, al final, lo vamos a pagar todos".