Los líderes de Ezker Batua y Aralar, Javier Madrazo y Patxi Zabaleta, respectivamente, coincidieron ayer al apostar por que se permita la manifestación convocada por la izquierda abertzale para pasado mañana como un «gesto de distensión» y un «paso más en la normalización» de Euskadi.
Ambos dirigentes, que mantuvieron un encuentro en Bilbao, comparecieron por separado con unos discursos bastante semejantes. Madrazo reiteró la defensa de su partido del derecho «democrático y legítimo» de manifestación, que, en su opinión, no puede ser «limitado ni coartado bajo ningún concepto» en un Estado de derecho. En este sentido, reclamó que la convocatoria no suponga «motivo de confrontación político» entre PSOE y Batasuna, como ocurrió con la marcha convocada en San Sebastián. «Las dinámicas de enfrentamiento no son buenas para el proceso de paz y de normalización», señaló.
Por su parte, Patxi Zabaleta amplió estas declaraciones al asegurar que una posible «connivencia» entre los convocantes y Batasuna es «una cuestión de segundo orden», que no puede situarse «al nivel» del derecho de manifestación. Por ello apostó por que la marcha se lleve a cabo «desde la normalidad y el respeto escrupuloso a la pluralidad». A su entender, la celebración de este acto en favor de la autodeterminación sería «un paso en la normalización». «Hay cuestiones que se normalizan ejercitando», recalcó.