El Juzgado de lo Penal 2 ha condenado a pagar una multa de 960 euros a una persona por un delito de daños, por rayar en varias ocasiones el vehículo de otro hombre con el que tuvo un accidente de tráfico, y que se negó a modificar el parte amistoso como le reclamó el condenado.
Los hechos ocurrieron el 26 de diciembre de 2005 cuando el acusado, J. M. P. D., de 32 años y nacido y domiciliado en Logroño, conducía un ciclomotor y colisionó con un vehículo Mercedes. Ambos conductores elaboraron un parte amistoso.
Pero después el condenado fue al lugar de trabajo del otro conductor y le pidió que «hiciera un cambio en el parte. Y al negarse éste, le insistió advirtiéndose de las consecuencias que su negativa podría derivarle, con mayores costes».
Según la misma fuente, desde el 25 de febrero de 2006, el Mercedes «fue rayado en varias ocasiones» cuando estaba aparcado entre las calles Avenida de Colón y Duquesa de la Victoria.
Ante ello, la víctima, «cansado de la situación», el 22 de junio pasado, sobre las diez de la noche, se «apostó» en las proximidades del vehículo estacionado. Y vio cómo una persona, que resultó ser el acusado, venía paseando por la acera y se detuvo junto al coche. Una vez echado un vistazo a su alrededor «para comprobar que nadie le veía», con un objeto «no determinado que sacó del bolsillo parecido al canto de una llave, comenzó a rayar la carrocería del lateral izquierdo».
La víctima salió corriendo hacia el acusado, al que le dijo 'ya te he pillado' y le agarró por los hombros. El acusado «empezó a gritar que le estaban agrediendo» y el afectado llamó a la Policía Local. Los daños tasados en el concesionario de Mercedes ascendieron a 1.006 euros.