Ivan Basso , presunto cliente de la red de dopaje desmantelada en España el pasado mayo, declaró ayer ante un tribunal de Roma que investiga de manera independiente el escándalo del dopaje en su país. El vencedor del Giro de Italia 2006, a quien se impidió tomar la salida en el pasado Tour de Francia por su presunta implicación en la 'Operación Puerto', se mostró dispuesto a colaborar con la justicia, según declaró el fiscal del caso, Franco Cosenza.
«Respondió a todas nuestras cuestiones concernientes a las acusaciones y nos veremos de nuevo el 12 de septiembre», dijo Cosenza, citado por la página web de 'La Gazzetta dello Sport'. Basso , de 28 años, negó todas las acusaciones de dopaje que pesan sobre él en el informe que poseen las autoridades ciclistas elaborado a partir de las pesquisas de los investigadores españoles.
De confirmarse la violación de las normas antidopaje deportivas, se enfrentará a una suspensión en aplicación del código ético de los grupos de la elite profesional. Además, ya fue apartado de forma provisional de su equipo, el danés CSC. El director del conjunto, Bjarne Riis, consideró «difícil» que Basso siguiera en la disciplina del mismo, ya que «se enfrenta a pruebas abrumadoras en su contra», según declaró el ex ganador del Tour.
El ciclista, por contra, aseguró que «volveré a correr y no veo por qué no debería hacerlo con el CSC». Basso aseguró que se siente bien aunque «no es bueno estar dos meses esperando».