Entre actores hay una tradición de trabajos individuales que son el entretiempo para las horas bajas. La 'Noche con Gabino' no es ese guión unipersonal, o un monólogo humorístico, sino más bien un soliloquio o una confesión de sus cosas. No mucho. 'Noche ' habla del Gabino Diego público, que es un tema, pero sin ahondar o buscar un arquetipo del oficio de comediante. Tiene hilado su papel, está dirigido -firma Gina Piccirilli-, marca tiempos y ritmos con una leve teatralidad sin aparato, para la complicidad y las distancias cortas, con canciones, anécdotas, y buenas imitaciones... Es un trabajo para hacer cerca, de 'buen rollo', amable.
Cuando los actores dejan a un lado las palabras de un autor y se convierten en ellos mismos, a veces se desmadejan y exhiben un discurso menos enterizo que el de sus personajes, se enredan. Le pasa a Gabino pero ataca con el método simpático, da por hecho que su vida encandila, que un talante de frágil travieso es bien recibido y despierta ternura.
Un pasaje divertido de la 'Noche' es aquel en que el actor recita de memoria textos hirientes escritos sobre él en las críticas de prensa. No hay por qué desdecir al gremio, pero debe avisar Gabino Diego que esas críticas no son parte de su confesión.