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Jueves, 31 de agosto de 2006
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CULTURA
CRÍTICA DE CINE
Desde que Woody Allen realizó ...
Desde que Woody Allen realizó ...
DRAMA. Leticia Dolera, en una escena de la película.
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Desde que Woody Allen realizó 'Manhattan', en 1979, la fascinante y multiétnica ciudad de Nueva York quedó impresa en nuestra memoria para siempre. Era una visión parcial, muy hermosa e intelectualizada, que se ha ido repitiendo hasta hace poco en las películas del autor de 'Misterioso asesinato en Manhattan'. Sin embargo, también palpita otra realidad, mucho más a ras de suelo, en esa megalópolis contemporánea, como lo demuestra de modo inequívoco 'Un café en cualquier esquina': modesto filme realista, centrado en el mundo de la inmigración, presentado a través de los ojos de un vendedor callejero, que con su carrito de café procura ganarse el pan en las abigarradas calles de la gran urbe.

Pero, cuando nuestro humilde héroe es desposeído de su modo de vida, el drama se instalará en él y en cuantos lo rodean, la mayoría personas de origen hispano, afroamericano u oriental, con lo cual la vertiente multiétnica de la propuesta está servida. Porque el director norteamericano de origen iraní Ramin Bahrani ha realizado un filme honesto a carta cabal, rodado en escenarios naturales, por los que discurren actores profesionales y otros improvisados, en un conjunto de innegable raíz documental.

Comprometido esfuerzo creativo a través de un itinerario personal, que sobrepasa el tópico, para tratar con convicción una fábula hiperrealista, que toma postura por los desheredados de la tierra, con su doloroso sufrir. Y es que si fuéramos verdaderamente lúcidos, nos aturdiría el horror del diario discurrir.



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