El Correo Digital
Jueves, 31 de agosto de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
VIZCAYA
VIZCAYA
«Casi todos mis amigos han muerto»
«Casi todos mis amigos han muerto»
Ertzainas detienen ayer a un sospechoso en Bilbao la Vieja. / L. C.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

Ernesto ha vuelto a recaer. Después de un año alejado de las drogas, a sus 35 años se ha vuelto a enganchar. Duerme en casa de un «colega» y cada día se despierta con una meta. A mediodía de ayer deambulaba nervioso por el barrio de San Francisco con diez euros pelados en el bolsillo en busca de una nueva dosis que le quitara el síndrome de abstinencia, o del camello que le había vendido «mierda», en referencia a la elevada adulteración de la dosis. «Me acabo de meter, pero no me ha quitado ni el mono, no paro de temblar y de sudar, ¿ves?», explicaba sin censuras. «Algunos (traficantes) acaban de llegar, son nuevos en esto y no tienen ni idea de cómo se corta, sólo quieren dinero rápido. El último que me ha 'pasado' no sabía ni contar los euros».

Ayer era un día difícil para encontrar droga en la calle San Francisco. «Está de guardia un 'poli' al que los traficantes tienen mucho respeto y se han escapado, sólo quedan los que venden peor calidad y se arriesgan».

Ernesto empezó a consumir a los quince años, en plena adolescencia. En aquella época en algunos pueblos vizcaínos toda una generación, que hoy ronda los 40 años, cayó en la heroína. «De los que eran un poco más mayores que yo, ya no queda ninguno, y casi todos mis amigos han desaparecido», dice «impactado» por la muerte de dos «amigos», especialmente de la chica, «Aingeru», con la que solía «charlar» a menudo. «Aquí nos conocemos todos, aunque cada vez quedamos menos. Da miedo no saber lo que te vas a meter», confesaba ayer sincero.



Vocento