Un joven de 26 años, identificado como H.G.V., fue detenido el martes en Bilbao acusado de organizar una estafa inmobiliaria. El arrestado, que regentaba una agencia en la capital vizcaína, cobró 18.000 y 5.000 euros a dos personas como señal de compra de un mismo piso, que ni siquiera estaba ya en venta en su catálogo. El propietario de la vivienda había decidido dejar de trabajar con esta entidad, que cerró sus puertas en agosto.
Según informó ayer la Ertzaintza en un comunicado, el engaño se llevó a cabo el pasado mes de mayo. Dos personas interesadas en adquirir un mismo piso adelantaron las mencionadas cantidades para detener la venta y asegurarse la operación. Sin embargo, en este caso la vivienda ya no estaba a su alcance. A partir de ese momento, los compradores empezaron a recibir «diversas excusas» para justificar la tardanza en acudir a firmar las escrituras ante notario.
Un falso propietario
Los investigadores han descubierto que, para hacer creíble el fraude, el arrestado utilizó a otra persona que se hizo pasar por el verdadero propietario en los trámites realizados. Finalmente, el engaño se hizo evidente y los hechos fueron denunciados en agosto. La Ertzaintza ha tomado declaración al falso titular de la vivienda en calidad de imputado.
El presunto autor de la estafa fue detenido el martes, aunque la Ertzaintza continúa con las pesquisas ante la posibilidad de que haya otros afectados por la estafa. La agencia inmobiliaria se encuentra cerrada desde el mes pasado.