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Jueves, 7 de septiembre de 2006
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CULTURA
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Carlos Fuentes se pone al lado de «los que no tienen voz» en su última obra
'Todas las familias felices' recoge dieciséis narraciones que hurgan con ironía en la discriminación social en México
Carlos Fuentes se pone al lado de «los que no tienen voz» en su última obra
MUNDO CRUEL. Carlos Fuentes, ayer en Barcelona. / EFE
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El escritor mexicano Carlos Fuentes se mostró ayer como firme defensor de «los que no tienen voz», de esa «gran muchedumbre que está ausente y es invisible» en su país y en toda América Latina». En su último libro, 'Todas las familias felices' (Alfaguara), el ganador del Premio Cervantes y del Príncipe de Asturias pone de manifiesto las enormes desigualdades sociales y económicas, la prepotencia de los poderosos y la corrupción que corroe a su país a través de dieciséis relatos en los que la familia es el núcleo principal de cada historia.

«Mi libro no es propiamente una novela, sino un conjunto de narraciones donde familias distintas son observadas por la colectividad», explicó el escritor el durante la presentación de su última obra. Apuntó que «el libro es pesimista, porque, como decía Oscar Wilde, un pesimista es un optimista bien informado, y porque cuento historias de insatisfacción, de poder, de pasiones sin trabas, de dominio de unos individuos por otros».

En 'Todas las familias felices', que es una ironía a partir de una frase de Leon Tolstoi («Todas las familias felices se asemejan, mientras que cada familia infeliz lo es a su manera»), Fuentes hurga de manera cruda y descarnada, pero también con notable ironía, en las distintas capas sociales de México.

Cuenta la historia de un ranchero que desea que sus cuatro hijos sean sacerdotes, la de la madre de un joven mariachi, un donjuán que se entiende con dos mujeres, una pareja 'gay'... Sus relatos son humorísticos, pero también trágicos y dan voz a los que no pueden expresarse con normalidad en la vida pública.

Fuentes habla de niños mendigos, huérfanos, hijas violadas y maltratadas, familias rivales, traficantes de droga y pandilleros violentos alentados por delincuentes que descienden de las calles de Los Ángeles o proceden de las selvas de Centroamérica.

Son dieciséis historias que «hablan de los males sociales y políticos del país, pero muestran también la cara más cruel e injusta de este mundo», señaló el escritor mexicano. El libro pretende ser «un ejercicio de exorcismo de los males que nos aquejan, como la miseria y la violencia», destacó Fuentes.

Escogió a la familia como hilo conductor del libro, porque es «un tema constante en la historia de la literatura, la religión y la vida». «La primera familia expulsada del paraíso fue la que formaban Adán y Eva. La siguió la lucha fratricida entre Abel y Caín. Es el cuento de nunca acabar, una historia de venganzas y de odios intrafamiliares», recalcó el escritor.

Urgen soluciones

Carlos Fuentes resaltó que la miseria en la que vive la mitad de la población de México «exige respuestas sociales y políticas que nadie podrá aparcar por mucho más tiempo». Autor de novelas como 'La muerte de Artemio Cruz', 'El naranjo' y 'La edad del tiempo', consideró «preocupante» que la miseria en la que viven muchos de sus compatriotas engendre cada vez «más violencia social y que esta violencia salpique la vida política».

En su opinión, «aunque el país no está al borde de una revolución armada, la clase media es importante y quiere estabilidad, y hay muchos intereses creados, un país con 50 millones de pobres, con la mitad de la población en la pobreza, exige soluciones». De lo contrario, Fuentes no ocultó su temor a que «los conflictos vayan empeorando».

Nacido en México D.F. en 1928, Carlos Fuentes fue parte del 'boom latinoamericano' que en los años sesenta propició el triunfo de Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa.



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