Miranda de Ebro contará con su primer campo de hierba artificial desde abril de 2007. Éste es el plazo que se ha marcado Fernando Campo para finalizar la construcción de la instalación, que está previsto que se emplace en el Polideportivo Municipal de Anduva.
El alcalde de la ciudad anunció esa fecha durante la mañana de ayer, después de reunirse con una delegación de la directiva del Mirandés para articular los pasos necesarios y desarrollar la actuación.
El Ayuntamiento prevé tener el proyecto en sus manos para finales del próximo octubre. Una vez que se esté homologada la hierba artificial, pretende sacar la obra a concurso a lo largo de noviembre, adjudicarla durante diciembre y que «se inicie a finales de ese mes o a principios de enero para que esté concluida para abril del próximo año», tal y como enumeró Campo.
690.000 euros
El regidor mirandés confirmó de forma definitiva la construcción de la superficie sintética, después de que las tres administraciones implicadas hayan resuelto su financiación. El coste ascenderá a 690.000 euros.
El Ayuntamiento de Miranda aportará 230.000 euros, que están presupuestados en las grandes cifras municipales del presente ejercicio. La Junta de Castilla y León asumirá la misma cantidad (30.000 euros en 2006 y los 200.000 restantes en 2007). Mientras que la Secretaria de Estado para el Deporte destinará una cifra idéntica (100.000 en 2006 y 130.000 en 2007).
Campo anunció también que Jaime Lissavetzky acudirá a la ciudad el próximo jueves, día 14. Visita en la que el secretario de Estado para el Deporte firmará el convenio para la construcción del campo de hierba artificial y aprovechará para reunirse con representantes de distintas agrupaciones deportivas.
Sólo unas horas antes de que el alcalde informara del estado actual del proyecto para la superficie sintética, el Grupo Popular del Ayuntamiento criticó la gestión de Campo en este tema. Tras denunciar las «trabas» para recabar información sobre su financiación, mostró su «estupefacción por lo que es un ejemplo de ineficacia e inoperancia con mayúsculas. No entendemos cómo a estas alturas del año no sólo no se ha procedido a contratar la obra, sino que es totalmente incapaz de dar una información relevante acerca de su financiación», zanjó.