La mayoría de los gobiernos y numerosas organizaciones internacionales se apresuraron a reconocer a Felipe Calderón como nuevo presidente mexicano tras la resolución del tribunal electoral.
El primer mandatario de EE UU -país con el que México comparte una frontera de más de 3.000 kilómetros-, George W. Bush, llamó por teléfono al todavía máximo dirigente, Vicente Fox, para reiterarle «el reconocimiento de Washington por la solidez de la democracia y las instituciones aztecas». Y apenas el tribunal avaló la victoria del candidato del PAN, el embajador estadounidense, Tony Garza, fue uno de los primeros en felicitar a Calderón.
Para EE UU la continuidad de la actual política es de vital importancia puesto que ambas naciones son socias, junto a Canadá, en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte.
José Luis Barraza, presidente del Consejo Coordinador Empresarial, criticado por el tribunal por apoyar propaganda contra Lópes Obrador durante la campaña, comentó que había llegado el momento de trabajar en la concordia, la paz y la no violencia. «Es necesario atacar los problemas de pobreza en el país», señaló.
Al Gobierno español también le faltó tiempo para cumplimentar a Calderón. El presidente José Luís Rodríguez Zapatero envió el mismo martes un telegrama expresando el deseo de mantener el alto nivel de relación bilateral que ha unido a los países. Ayer fue el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, quién abogó por que se inicie el diálogo y adelantó que con independencia del resultado democrático de una elección, España seguirá trabajando con México como lo ha venido haciendo en los últimos años.
Llamamiento de la UE
La UE se adhirió a los parabienes al presidente electo y sugirió que se utilice el diálogo para superar las tensiones. En un comunicado hizo un llamamiento a todos los mexicanos «para que actúen a favor del desarrollo futuro del país respetando el marco de las instituciones democráticas».
Los Veinticinco reconocieron el resultado de las elecciones basándose en los informes de los observadores que enviaron para la consulta y que determinaron que los comicios fueron «imparciales, profesionales y transparentes».