Pepe Rubianes no estará en el Teatro Español de Madrid como director del espectáculo 'Lorca eran todos'. Así lo comunicó ayer el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, en un intento de zanjar la polémica generada por las contratación del actor y director gallego, quien el pasado mes de enero pronunció en un programa de la televisión catalana (TV 3) una soflama contra la unidad de España que luego matizó. «A mí la unidad de España me suda la polla por delante y por detrás... Y que se metan a España ya en el puto culo a ver si explota dentro y les quedan los huevos colgando del campanario», dijo en aquella ocasión. Según añadió semanas más tarde, se refería a «la España de los militares y de Tejero».
El actor aseguró ayer, en un comunicado remitido al teatro que es él quien ha decidido suspender las funciones ante la creciente presión y la «crispación generada». Mario Gas, director del teatro -de titularidad municipal- insistió por activa y por pasiva que «no ha habido veto del alcalde a Pepe Rubianes», y anunció que ha abierto un periodo de reflexión y que no descarta dimitir.
Libertad de expresión
«Debido al agresivo y desmesurado ambiente -en un trasnochado atentado a libertad de expresión- que un determinado sector está creando al respecto de la programación del espectáculo 'Lorca eran todos' en el Teatro Español de Madrid, he tomado la decisión de retirar el montaje de dicha programación, al efecto de liberar a sus gestores de la presión a a la que están siendo sometidos», dice el texto de Rubianes. Espera, con todo, que este montaje «pueda verse un día en Madrid». Gas también expresó idéntico deseo.
Rubianes comunicó su decisión a los responsables del teatro en la noche del miércoles «en el curso de una larga conversación», según explicó Mario Gas. «La decisión de Pepe Rubianes, que he aceptado no sin dolor, le honra mucho», aseguró el director, que no descartó presentar su dimisión. «No hay que tomar las cosas en caliente, pero he abierto un periodo de reflexión sobre la idoneidad de mi presencia al frente del teatro», declaró Mario Gas en rueda de prensa celebrada en el propio teatro Español.
Añadió que su decisión se conocerá «pronto, cuando aclare las ideas», y aseguró no haber recibido «presión o indicación alguna por parte del alcalde o la consejera Alicia Moreno» ni en este caso ni en los dos años y medio que lleva al frente del teatro.
«Estoy triste, dolorido y apesadumbrado por la situación. Tal vez sea verdad que existen dos Españas y que la que acabó con Lorca sigue agazapada», manifestó Gas, que no ocultó su preocupación «por la fragilidad de la libertad de expresión» y «el terror que me causa que asuntos espurios, ajenos al teatro, hayan generado tal estado de tensión y violencia«. «Si queremos una cultura que no moleste a nadie tendremos sólo consumo», dijo.
A su juicio, la situación que se ha vivido es un «ataque personal a Rubianes» fruto de la «descontextualización de sus declaraciones» sobre la unidad de España, «que jamás creí tuvieran estas consecuencias». «No creo en las amenazas, ni en la violencia o el chantaje», dijo Gas, quién recordó en varias ocasiones que Rubiales había puntualizado sus declaraciones y que «se siente identificado con la España democrática». Explicó que en las últimas tres semanas se han sucedido amenazas y llamadas al teatro que superan «en años luz» las palabras que realizó Pepe Rubines.
El pleno del Consejo Audiovisual de Cataluña (CAC) reclamó a TV3 que pidiera «excusas en antena a las personas que se sintieron ofendidas» por las declaraciones. TV3 se disculpó pero se negó a censurar al periodista que entrevistó a Rubianes.