'Izar', una preciosa ejemplar de dos años propiedad de Kepa Ardanza, se alzó ayer con el premio al mejor perro pastor de Vizcaya. Las campas de Basatxu, en el barrio baracaldés de Burtzeña, acogieron la 42º edición del campeonato provincial, en la que participaron 13 canes y que congregó a cientos de espectadores. «El nivel en la provincia es muy alto. Cada vez es más competitivo y las diferencias son mínimas», reconoció Mariano Gómez, veterinario del certamen.
Y es que, entre los cuatro primeros clasificados sólo hubo una diferencia de trece puntos. A los ojos de un espectador poco conocedor de la materia, cualquiera de los finalistas podía haber logrado el prestigioso galardón. «Todos han conseguido el objetivo de meter el rebaño en el redil. ¿Cómo van a decidir cuál gana», se preguntaba una mujer del público. No fue fácil. El tiempo y matices tan sutiles como la buena comunicación entre el perro y el pastor o el número de mordidas del can a las díscolas ovejas fueron determinantes.
De los 13 ejemplares que participaron, seis fueron eliminados en la primera ronda. La prueba consistía en guiar al perro por un recorrido delimitado por banderines. «Es la primera vez que el trayecto diseñado es en forma de 'S'. Eso lo hace mucho más complicado», detalló Gómez.
Los pequeños
Para algunos como la pequeña 'Labrit', un pastor vasco de la variedad Pettit Berger, la prueba se complicó. Por más que su dueño, Aitor Urien, de tan sólo 14 años, insistía desde la distancia en que respetase el sinuoso recorrido, ella parecía obcecada en salirse del camino. Pese a quedar eliminados en la primera vuelta, ambos se fueron a casa con el galardón al pastor más joven, todo un «orgullo para la familia Urien, de Abadiño. El tío del joven, Xabier, participó con 'Txiki', otro ejemplar de Petit Berger. Pequeño pero obediente, se alzó con el subcampeonato.
El tercer galardón fue para un clásico del certamen: Enrique Mendiguren. El pastor de Orozko participó con 'Riki' y 'Noizarte', campeón de la pasada edición. Ambos pasaron a segunda ronda. Sin embargo, el animal que defendía el título no sumó los puntos necesarios para alcanzar la final. La culpa la tuvieron un par de ovejas díscolas que se negaron a seguir la reglas y prefirieron salirse del rebaño. Eso sí, el honor quedó salvado por 'Riki', que además del tercer puesto se llevó el premio raza, por su porte elegante y su precioso pelo canela.
'Izar' hizo bueno el dicho de que 'los últimos serán los primeros'. Cerró la prueba definitiva: meter al rebaño en el redil y sacarlo en menos de siete minutos. Visto y no visto. Un minuto y 46 segundos le bastaron para completar el proceso. Luego, tras una carrera fulgurante, se sentó a los pies de su dueño, Kepa Ardanza. El de Abadiño se mostró muy satisfecho por el galardón y se deshizo en elogios hacia el can. «Es muy tranquila y muy noble», describió. ¿Y la recompensa? «Esa se la dará mi mujer, Arantxa, que es la que la ha educado», confesó sonriente.