Los tres polizones del 'Agiasma' se encontraban hasta ahora en situación de peticionarios de asilo mientras esperaban la resolución del Juzgado Central de lo Contencioso-Administrativo de Madrid. El escenario ha cambiado. Ayer llegó el auto judicial y, según informó la Subdelegación, «los polizones serán expulsados del país de manera inmediata». Aunque aseguró que busca alternativas viables que permitan a los subsaharianos permanecer en España, el Ejecutivo manifestó que «el panorama actual es muy negativo» y ve «muy probable la expulsión».
El juez ordenó el desembarco de los polizones el pasado 31 de agosto tras dictar unas medidas cautelares «en base a informaciones sobre el mal estado de salud de estos». El auto dictado ayer levanta dichas medidas al comprobar que «la salud de los tres inmigrantes no corrió peligro en ningún momento». Según fuentes de la Subdelegación, la resolución judicial «tacha de escasa y poco motivada la petición realizada por los abogados de CEAR». Por su parte, Javier Galparsoro, presidente de CEAR, manifestó no tener constancia de la comunicación del juez y reveló que «han solicitado al Ejecutivo la concesión de residencia por razones humanitarias».