Con un vestido de flores y la tez muy blanca, sin apenas maquillaje, Cullen reflexiona en Bilbao sobre la dificultad de hacerse un nombre en un mundo donde no es glamour todo lo que reluce.
-¿La moda se aprende?
-En la College enseñamos a hacerla y venderla.
-¿Qué es más difícil?
-Hay que tener talento. (Risas). ¿Sin 'chispa' nunca se podrá llegar a ser un buen creador!
-Si la moda se enseña, ¿dónde queda la inspiración?
-Ja, ja. ¿Gran pregunta! La inspiración te llega de las películas que ves, de la gente con la que andas, de los sitios que frecuentas...
-Los más grandes, como Balenciaga, Chanel, Dior, Saint Laurent, no pasaron por ninguna escuela.
-Tampoco había escuelas entonces. Los referentes mundiales de la moda de hoy han pasado por ellas.
-Pero el talento es innato.
-La gente necesita tener algo con lo que empezar. Ahora bien, una a un buen talento un gran entrenamiento, desarrollo, empuje y...
-¿Y?
-¿Surgirá un gran diseñador! ¿Un Armani! Hoy no puedes vivir de la moda si obvias el marketing para 'vender' la marca. O lo tomas así o te quedas fuera del mercado.
-¿Ustedes fomentan la creatividad?
-Es tan importante comprender cómo funciona el negocio como el propio diseño. Si no, el talento, por desgracia, se echa a perder.
-Con las escuelas, los alumnos salen cortados por el mismo patrón.
-Evidentemente, se corre un peligro de hacer cosas iguales. En el juego de saber lo que el cliente desea y uno puede hacer radica que muy pocos destaquen.
-¿Adiós a la originalidad!
-Hay que saber conjugar la creatividad y el factor mercantilista.
Para grandes empresas
-Les enseñan diseño y dibujo y corte y confección, pero ¿a coser?
-Sí. Trabajamos todas las áreas.
-¿Por qué la escuela de Londres ejerce tanta influencia?
-Estamos sólo especializados en moda, pero en todos sus aspectos.
-Sin embargo, qué pocos diseñadores ingleses se conocen. Salvo Stella McCartney y McQueen...
-Su producción es numerosa, pero tienen tendencia a trabajar...
-¿Para las grandes casas?
-Acaban en Marks&Spencer, Gucci, Saint Laurent, Camper... El mercado inglés surte y ...
-¿París y Milán se llevan la fama?
-Nuestro mercado se enfoca a las grandes empresas; en cambio, en otros países los diseñadores consagrados invierten en moda.
-¿Las etiquetas 'made in Italy y France' siguen siendo la mejor marca?
-Armani, por ejemplo, hace grandes pasarelas para que conozcan 'su' nombre.
-De los alumnos que pasan por sus aulas, ¿cuántos logran establecerse por su cuenta y crear marca?
-Un montón lo intenta y muy pocos tienen éxito. Está muy duro. -¿Se quedan en el primer boceto?
-La única cosa que les hace parar es la falta de dinero para presentar colecciones. Pero no interprete eso como un fracaso.
-¿Cómo entonces?
-El único fracaso es no tener dinero y, lógicamente, no poder seguir. -Con la cantidad de alumnos, ¿no se da 'overbooking' de diseñadores?
-Sólo salen adelante los mejores. Aunque es verdad que sin colección, ¿no hay nada que hacer y acaban vagando por las calles!
-¿Hay que meter muchos codazos para hacerse un sitio?
-Ja, ja. Hay que ser un buen orador, muy bueno en los negocios y, lógicamente, tener mucho talento.
-¿Tienen estilo los jóvenes diseñadores?
-Los londinenses tienen una particularidad especial: se anticipan.
-Ni el talento garantiza un empleo. Gigantes como Jill Sander, Helmut Lang o Tom Ford están en paro.
-Es lo que pide el mercado. El cliente es el rey.
-¿Por qué interesa tanto la moda?
-El ser humano necesita gustarse.
-¿Cómo vestimos los bilbaínos?
-La gente que he visto en la calle me parece muy elegante.
-¿Cómo valora la creatividad española, si es que la hubiese?
-Me gusta mucho Mango y Zara. Todo el mundo lo aprecia.
-Sobre todo, por lo barato.
-Sí, pero es muy especial y original.