El noroeste occidental de Las Encartaciones es una de las áreas más deprimidas de Vizcaya. Por ello, los ayuntamientos de Carranza y Trucíos han acogido con «sorpresa e ilusión» la declaración de parque natural de la zona verde que comparten ambos municipios. A partir de ahora, esos terrenos pasarán a depender de la Diputación. Sin embargo, los gobiernos municipales consideran que la medida resultará muy beneficiosa para las localidades. Uno de las avances más inmediatos que esperan es la mejora de las deterioradas carreteras. «Si los viales no se rehabilitan, van a suponer un freno para que la gente se acerque a visitar el parque», sostiene el alcalde de Trucíos, Juan José Llano.
Pero ésa no es la única ventaja que el parque proporcionará a las poblaciones encartadas. La principal fuente de riqueza de la zona es el turismo. Por eso, ahora se espera un aumento de los puestos de trabajo que se derivan de esta actividad. Y no sólo eso. El nivel de protección que se aplica a los parques naturales garantizará la recuperación y conservación del patrimonio.