Las reses de la firma Hermanos Indart coparon ayer el podio del campeonato del País Vasco de raza pirenaica, que incluye también a Navarra, celebrado dentro de la feria del Primer Lunes de Gernika. La ganadería de Legasa obtuvo el premio al mejor toro y vaca, en un certamen que reunió a 130 ejemplares.
El jurado destacó la dificultad a la hora de puntuar el ganado por la «calidad» existente. «El nivel medio ha sido superior al de otros años y no ha destacado ejemplar alguno por encima del resto. La competición se ha dirimido por aspectos muy puntuales», señalaron los jueces.
Tras valorar el domingo a las mejores hembras de cada una de las siete secciones, ayer se seleccionó a la más completa, la que mejor cumple con los cánones de la raza. La cuadra navarra se llevó el título gracias a una vaca de nueve años y cerca de 900 kilos de peso, que fue definida por el responsable de su valoración como «un cubo» por ser «muy profunda, de mediana altura, e igual de ancha en los cuartos delanteros y traseros», señaló.
Su propietario, que hacía varios años que no se presentaba a este concurso, la describió como muy «dócil». «Es nacida y criada en la explotación y ha obtenido premios similares en ferias como la de Elizondo, en dos ocasiones, y Tafalla, en una», apuntó. A continuación llegó el turno de los machos y en este caso la competencia fue menor al presentarse sólo dos ejemplares. En este apartado, las diferencias entre uno y otro fueron notables por el margen de edad existente entre ambos. El morlaco de 1.000 kilos y 6 años de la misma cuadra fue el mejor «por su imponente anchura y profundidad, cabeza pequeña y morro ancho, que denota fuerza en las mandíbulas, un requisito imprescindible para comer pasto».
Sorteo de sementales
El premio a la mejor novilla obtenida por inseminación artificial y ganadería más completa, en la que se valoraron lotes de cuatro ejemplares que tenían que incluir un toro, una vaca parida y dos a elegir, fue para el vizcaíno Rufino Jaio, «por ser el lote que mejor armoniza el pasado, presente y futuro de la raza pirenaica», señaló el jurado.
En el transcurso de la jornada también se realizó el sorteo público de los nueve machos procedentes del centro de selección y mejora de Gorliz, que fueron cedidos a diferentes propietarios de Vizcaya, Álava y Guipúzcoa para la reproducción. En total, los promotores recibieron 16 solicitudes de ganaderos.