En un tiempo en el que la insolidaridad, la individualidad y el valor económico priman sobre casi todas las cosas, es difícil entender el valor social de las iniciativas. 'Auzopolis' trata de dar un vuelco a esta forma de pensar y se crea con la intención de impulsar el «banco del tiempo».
Con esta iniciativa, las ermuarras, Maite Fernández (trabajadora social) e Inma Pagalday (licenciada en Historia) intentan recuperar y fortalecer el tejido social de la localidad. Pretenden con su propuesta rescatar lo mejor que han tenido tradicionalmente los barrios (de ayuda entre vecinos), pero en una sociedad urbana. De ahí el nombre de la asociación promotora 'Auzopolis' (auzo=barrio y polis =ciudad).
El «banco del tiempo» servirá para que las personas que lo deseen, intercambien su tiempo de forma paritaria. Consiste en recibir ayuda para resolver necesidades cotidianas y, a cambio, ofrecer tiempo y ayuda a otras personas. En este banco tan especial, todo vale el tiempo que se tarde en hacerlo.La moneda de cambio es la hora. «Es decir, si yo cuido de un niño o le hago un arreglo a alguien en su casa, esa persona me dará un cheque del banco del tiempo en el que aparecerá el tiempo que he tardado en hacerlo. Luego el banco me deberá esas horas, que me devolverá del modo en el que lo requiera», señalan las responsables de la iniciativa.
El banco del tiempo hará de mediador entre las personas que necesitan una ayuda y las que la ofrecen, llamando a unos y otros. «Antes, los vecinos eran los que vivían puerta con puerta, la innovación está en que las buenas prácticas vecinales amplían su espacio. Uno puede necesitar ayuda en Eibar y que la respuesta esté en Sallabente», añaden.
20 horas de límite
Se intercambia el tiempo, pero si la actividad genera gastos los paga quien recibe el servicio. «Si le pido a alguien que me lleve en coche, le pagaré los kilómetros y la autopista», aclaran. El único límite que pone el «banco del tiempo» es que las personas asociadas sean mayores de edad.
Para participar se requerirá una entrevista con las responsables y para evitar abusos se contará con un crédito que no supere las 20 horas. Se trata de un colectivo que pretende alcanzar todo el Bajo Deba, aunque se crea en Ermua porque las impulsoras son del municipio. La idea nació en un curso organizado por el INEM y el Ayuntamiento sobre Agentes de Desarrollo Local en el que participaron estas ermuarras.
Ahora, se encuentran en plena campaña de sensibilización. Por ello, el próximo martes, 10 de octubre, se realizará la presentación de esta iniciativa en el ático del Consistorio a partir de las 19.30. El Ayuntamiento apoya la iniciativa no sólo moral sino económicamente aportando el dinero de la campaña publicitaria.
De momento ya hay una veintena de personas, de todo tipo, inscritas en la iniciativa que ofrecen cuidado de niños y niñas, peluquería, odontología, pequeñas reparaciones domésticas, conversación y práctica de idiomas (inglés, francés, castellano...), costura, servicio de coche y furgoneta, cuidado de la casa en vacaciones, asesoramiento y ayuda en gestión doméstica e informática.
Más información
Auzopolis. 695777986, de 17.00 a 20.00 horas.