Unas 300 personas se citaron el viernes en el Kafe Antzokia para gozar del debut del quinteto de acid jazz de Santutxu The Cherry Boppers, titulado 'Dressin' The Puppet' y editado por el sello vizcaíno NoizPop, cuyo capo, Gotzon Uribe, nos invitó a una ronda (que cunda el ejemplo). Hubo buen ambiente en el Antzokia y The Cherry Boppers, o sea Las Cerezas Del Bop, mejoraron lo enlatado en su rodaja. Lo esperábamos, en efecto.
Su repertorio jazz-funk anclado en el legado de los negros bailongos de los boyantes años 60 yanquis llegó guay, cadencioso y vacilón, instrumental y elegante, con muchos momentos movedores, algunos picos climáticos y ciertos pasajes estirados y morosos.
Menos esplendorosos que los primeros Ortophonk, canónicos como The Sugarman Three, dependientes de las versiones (James Brown, Maceo Parker, Grant Green, Lou Donaldson...) más que correctos y luciéndose el cubano en percusión, saxo y flauta, las cerezas cumplieron su papel y crecerán más.