La playa es para muchos símbolo de comodidad. Pero el proceso empieza mucho antes de colocar la toalla en la arena. Un 66% de los 4,5 millones de personas que pisaron este verano alguno de los arenales vizcaínos se desplazó en coche. Sólo un 12% se decantó por utilizar el metro.
El transporte público es, además de los aseos y papeleras, el tema que centra las demandas de los usuarios. Mayores frecuencias, billetes asequibles y paradas más cercanas a los arenales se perfilan como las claves que inclinan la balanza hacia el privado. A pesar de ello, las peticiones de aparcamientos han disminuido. El 34% de los bañistas reclamaban este servicio en 2005, mientras que este año la cifra se ha visto reducida hasta el 29%. Las quejas se refieren, sobre todo, al sistema de pago por estacionamiento.
Estos datos se desprenden del balance de playas -desde el 1 de junio hasta el 30 de septiembre- presentado ayer por el diputado de Medio Ambiente, Iosu Madariaga. El informe consta de dos partes. Por un lado, se analizan la asistencia, el clima y las intervenciones tanto de los socorristas como de los servicios de limpieza.
Laga, con más de 460.000 personas, ha sido el arenal más concurrido, seguido de Ereaga. Además, fueron 3.000 las personas que hicieron uso del programa de baño para discapacitados. La mayor asistencia se registró el fin de semana del 15 y 16 de julio, con una temperatura media del agua de 20 grados. El elevado número de visitas, propició la retirada de 700 toneladas de residuos.
En cuanto a las actuaciones del Servicio Foral de Salvamento, los 141 socorristas realizaron 7.866 salidas, siendo las asistencias por cortes (3.901) y por picadura de insecto (1.010) las más habituales. El número de rescates ascendió a 282.
Encuesta
El segundo capítulo del balance consiste en una encuesta elaborada por la Diputación a 1.100 usuarios para conocer cuál es la valoración de las 28 playas de Vizcaya. Más del 70% considera que presentan un buen estado, e incluso la mitad asegura que son mejores que las de otros territorios. Las duchas y los puestos de socorro reciben una puntuación de 3,9 sobre 5 y tan sólo un 6% de los visitantes se muestra crítico con respecto a los equipamientos.