La Diputación prepara un inventario de las zonas afectadas por el 'cáncer del pino' en los montes vizcaínos. El informe no podrá dilatarse en el tiempo, ya que hay que presentarlo en el Ministerio de Agricultura antes del 1 de diciembre. La institución foral deberá evaluar también las inversiones necesarias para combatir esta enfermedad forestal, que afecta a plantaciones de toda la cornisa cantábrica.
Un decreto del ministerio fijó hace meses medidas extraordinarias para prevenir y erradicar el 'fusarium', el hongo causante del chancro de la resina, también conocido como 'cáncer del pino'. El primer paso para aplicar estos controles es determinar con exactitud el alcance de la plaga, algo que todavía no se ha hecho en Vizcaya. La Diputación afirma que sólo se han detectado focos «aislados».
Las zonas más vulnerables son las que están cerca de parques de madera ligados a la actividad industrial y las que sufrieron los estragos del granizo el pasado verano, ya que las heridas abiertas en los árboles favorecen la propagación del hongo. La fuerte tormenta del 4 de julio, que se cebó con Las Encartaciones y el Duranguesado y en especial con Amorebieta, ya ha provocado la extensión de la diplodia, otra enfermedad forestal que deja los árboles secos. Sus síntomas son parecidos a los del chancro, y es necesario un análisis de laboratorio para confirmar si se trata de este último.
El Departamento de Agricultura ha empezado a hacer prospecciones para determinar con exactitud los daños causados hasta el momento y qué zonas del territorio histórico que están libres del 'fusarium'. En el informe deberá especificar los gastos previstos, que en parte podrán ser cubiertos por el ministerio.
Entre las medidas previstas en el decreto figuran el estricto control de las semillas de pino radiata y el aislamiento de los focos mediante una zona demarcada y otra de seguridad. Los árboles enfermos serán eliminados y la madera de estas zonas recibirá un tratamiento especial antes de salir al mercado.