Una vecina de Sondika murió ayer y otras tres personas resultaron heridas, entre ellas dos niñas, tras salirse de la calzada el vehículo en el que viajaban y caer a la vía férrea en la autopista AP-68, en la localidad alavesa de Ribera Baja, informaron fuentes del Departamento vasco de Interior.
El trágico accidente se produjo minutos antes de las cuatro de la tarde entre Rivabellosa y Ribaguda. Por causas que se desconocen, un turismo con placas de Bilbao que circulaba hacia Vizcaya sufrió una salida de calzada y, tras golpear la bionda, se precipitó sobre la vía férrea desde algo más de seis metros de altura.
Como consecuencia del brutal impacto, uno de sus ocupantes -A.Y M.M., de 46 años- perdió la vida. Tras la llegada al lugar del accidente del equipo judicial y la correspondiente orden de levantamiento del cadáver, el cuerpo de la fallecida fue trasladado al Servicio de Patología Forense de Vitoria , donde se le practicará la autopsia correspondiente. Los otros tres viajeros, un varón de 45 años, J.A.H.G. y dos niñas de 9 y 12 años, todas ellos vecinos de Sondika, resultaron heridos de diversa consideración, por lo que fueron evacuados a hospitales de la capital alavesa para ser tratados de sus lesiones, informaron fuentes de Interior.
Una dotación de Bomberos de Miranda de Ebro (Burgos) acudió al lugar del siniestro para sacar a las personas del interior del vehículo y retirarlo de las vías. El equipo de rescate sacó del coche a la fallecida y «a dos niñas de corta edad», según explicó uno de los bomberos.
Al precipitarse, el coche rompió la catenaria y provocó la caída de uno de los postes de sujección, por lo que la circulación de trenes a través de la línea Madrid-Irún quedó afectada debido a la falta de suministro eléctrico. Una joven usuaria de Renfe explicó que los viajeros del tren de las 17.55 horas hacia Castilla permanecían casi una hora después con los billetes en la mano en la estación de la capital alavesa.
Vías afectadas
«Nos han dicho que ha habido un accidente de tráfico y un coche ha roto unos cables, así que no saldremos hasta las siete, cuando los arreglen», agregó la pasajera. Sin embargo, el servicio no se reanudó finalmente hasta dos horas después del horario de salida previsto.
Un portavoz de la empresa ferroviaria señaló que el siniestro inutilizó «las dos vías, por lo que el retraso afectó a cinco trenes regionales y a dos de larga distancia». Asimismo, un transporte de mercancías quedó detenido en las inmediaciones del lugar donde cayó el coche.
El conductor de este último tren fue, precisamente, quien avisó del siniestro «porque prácticamente ha visto caer el vehículo», explicó un responsable de Renfe. Los convoyes entre Miranda de Ebro (Burgos) y la localidad alavesa de Manzanos permanecieron parados entre las cinco y las ocho de la tarde, lo que complicó el regreso en la jornada final del 'puente' festivo para los usuarios del transporte ferroviario.