Las expropiaciones que acaban en litigio han tenido «impacto» en el presupuesto de la Diputación. El Departamento de Obras Públicas y Transportes tendrá que pagar este año 4,4 millones por sentencias que le han sido desfavorables a la hora de fijar el justiprecio de unos terrenos, según informó ayer el diputado Eusebio Melero. Parte de esta cantidad corresponde al túnel de Enekuri, una obra integrada en la trama urbana de Deusto inaugurada en 2003.
Los propietarios descontentos con la indemnización foral recurren al tribunal de expropiación forzosa. Otras veces, los pleitos que suscitan las infraestructuras se resuelven en la jurisdicción ordinaria. Es el caso de los accesos al centro comercial de Abadiño. El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco ha condenado a la Diputación a pagar algo más de un millón de euros a Eroski por los cambios introducidos en el convenio que firmaron en su día.
Melero explicó en las Juntas que, en total, su departamento gastará este año 12,4 millones más de los consignados en el presupuesto, que asciende a 247. Además de afrontar sentencias desfavorables, deberá abonar 750.000 euros para unas obras en Gorliz y 350.000 por los servicios afectados en la segunda fase de la variante de Gallarta.
La campaña de renovación de firmes y mejora de la seguridad vial que se ha llevado a cabo este verano ha costado cuatro millones, procedentes también de una transferencia del Departamento de Hacienda. El de Medio Ambiente ha aportado 1,9 millones para la canalización de fibra óptica en las obras del corredor del Cadagua.