El colegio Ibaigane de Deusto recibió ayer, de manos del alcalde de Bilbao, Iñaki Azkuna, el Premio Julia Berrojalbiz de este año. Su programa, titulado «Espacio de convivencia intercultural», le ha servido para hacerse con este galardón, dotado con 6.000 euros y que distingue desde hace ocho ediciones «al mejor proyecto educativo de carácter innovador, intercultural, solidario y participativo» . La iniciativa del Ibaigane intentaba que cada alumno «aceptase sus diferencias para que todos se sintieran iguales», explicó su coordinadora, Begoña Molinos.
De este modo, durante el curso pasado, el centro desarrolló diferentes actividades desde un punto de vista «multicultural». Por ejemplo, se celebraron fiestas que incluían costumbres de los países de procedencia de sus alumnos inmigrantes, que son el 30% de los matriculados. Y, además, algunas de las asignaturas completaron sus contenidos siguiendo esta misma línea, aseguró la directora de la escuela, Begoña del Río.
Otxarkoaga y Zamakola
De igual modo, otros dos centros recibieron sendos accésit de 1.200 euros cada uno por programas que abordaban la educación integral de los niños. El colegio Artatse, de Otxarkoaga, tituló su proyecto como 'Comunidad de aprendizaje: un camino hacia la transformación de la realidad' y su objetivo era que los alumnos entendieran que todo el mundo puede ser maestro en algo. «Se trataba de hacer ver que todos somos importantes, que todos podemos enseñar algo a los demás, no sólo los profesores», explicó su directora Cristina Garre.
Por su parte, la escuela Zamakola- Juan Delmás desarrolló una iniciativa bajo el lema 'Hace falta todo un barrio para educar a un niño'. El programa, titulado 'Bizi gaitezen elkarrekin', implicó a alumnos, padres y asociaciones de la zona y se dividía en nueve líneas de actuación. Entre las más importantes, su directora, Mari Asun Olano, destacó «el papel mediador de los alumnos en los conflictos y la conversión del patio como un espacio educativo».