La plantilla de la Policía Municipal de Bilbao, integrada por un total de 712 agentes, recibirá un curso de formación y sensibilización en materia de violencia de género para «prevenir y mejorar la atención a mujeres que sufren malos tratos». Sólo en la capital vizcaína, más de 240 personas han solicitado asesoramiento en materia de violencia doméstica a lo largo de este año, mientras que 17 se ven obligadas a llevar un localizador de emergencia -teléfono móvil facilitado por la Cruz Roja- para evitar nuevas agresiones.
El número de denuncias y órdenes de protección tramitadas en los últimos cuatro años en las comisarías de la Policía Municipal prácticamente se ha cuadriplicado. De las 24 demandas presentadas en 2003 se ha pasado a las 94 del año pasado, según los datos facilitados ayer por el concejal de Seguridad Ciudadana, Eduardo Maiz. En cuanto a las demandas interpuestas en el primer semestre de este año, los agentes municipales han tramitado un total de 49 denuncias por malos tratos y 38 órdenes de protección, «cifras que si se extrapolan al resto del ejercicio podríamos estar hablando de un centenar de demandas», precisó Maiz.
«Paradógicamente», el aumento del número de denuncias es visto con buenos ojos por la concejalía de Mujer y Cooperación al Desarrollo al entender que cada vez son más las víctimas que pierden el miedo y se atreven a demandar a sus agresores. «Mujeres maltratadas ha habido siempre, lo importante es denunciar los casos para que se puedan solicitar las órdenes de protección y poder garantizar así la seguridad de las víctimas», insistió la titular del área, Carmen García.
Atestados «exhaustivos»
La formación de los agentes municipales en materia de violencia de género juega un «papel fundamental» a la hora de abordar y detectar los casos de malos tratos. El plan elaborado por Seguridad Ciudadana en colaboración con el área de Mujer aspira a mejorar la intervención policial tanto «en el ámbito de la prevención, como en el de la investigación, la protección a las víctimas y la garantía de sus derechos». En este sentido, los agentes elaborarán atestados «más exhaustivos para que los jueces obtengan una información más completa, que les permita tipificar con exactitud la conducta de los agresores, especialmente en los casos de reincidencia»