El Partido Popular ha pedido explicaciones al diputado de Agricultura, Eusebio Larrazabal, sobre la decisión de intensificar la caza del corzo en Vizcaya. El apoderado Arturo Aldecoa considera que las medidas adoptadas recientemente «están mal planificadas y pueden contravenir incluso directivas europeas».
El Departamento de Agricultura ha aumentado la presión cinegética sobre el jabalí al autorizar batidas en días festivos, con rastreos de víspera y ampliación del horario y las zonas de actuación. En estas jornadas se podrán abatir también corzos, con un límite de 66 machos y 150 hembras en toda la temporada.
Para Aldecoa, el permiso para cazar corzos en estas batidas «no se justifica. Así desaparece la ética de la caza, se transforma en una actividad mecánica y sin ningún carácter deportivo», dice. En cuanto a los daños provocados por esta especie, cree que «los territorios de las batidas están tan alejados de los cultivos agrícolas» que es difícil demostrar que sirvan para combatirlos.
El PP opina que la gestión de la caza del corzo en Vizcaya contrasta con la de otras zonas. «En la reserva de Sonsaz, en Guadalajara, se han recibido 2.512 solicitudes para abatir 21 ejemplares mediante rececho, pese a que el permiso cuesta entre 400 y 600 euros. Vizcaya está despilfarrando un recurso», concluye Aldecoa.