El agua es vida, pero aún hoy, en pleno siglo XXI, no todas las personas tienen acceso a este bien de primerísima necesidad, del cual depende muchas veces la propia subsistencia. Este es el caso del Sahara, donde la llegada de este líquido depende de otros medios de transporte, concretamente de camiones cisternas
Y uno de estos vehículos, que que participará en la infraestructura de agua para los campamentos de refugiados de Tinduf, lo hará gracias a la solidaridad de los mirandeses.
El camión, con capacidad para 16.000 litros, fue presentado ayer por el Comité de Solidaridad Internacionalista en la calle de La Estación, para que pudieran verlo todos los ciudadanos.
Ahora que ya es una realidad, «hemos querido hacer una despedida simbólica de ese camión que sale de Miranda hacia los campamentos», explicó Carmen Urbina, miembro del Comité.
La iniciativa surgió en 2005, cuando el colectivo presentó el proyecto de la compra del camión para que se incluyera en el presupuesto municipal de cooperación al desarrollo. Y así se hizo.
Urbina recordó que se trata de mejorar la calidad de vida de las «casi 200.000 personas que viven en Tinduf» y que sólo disponen de agua gracias al reparto de los camiones cisternas, que se encargan de llenar los depósitos que tienen en cada barrio.
«El camión viene a reforzar dos necesidades: el acceso al agua potable y la solidaridad. Es una representación de lo que significa la solidaridad entre los pueblos». Por eso, aprovechó para agradecer «el apoyo de la ciudadanía mirandesa en las campañas por la dignidad de los saharauis»
También, durante la jornada se instaló una mesa de recogida de firmas para pedir al presidente del Gobierno que abandone la ambigüedad y reconozca que «el Sahara está invadido por Marruecos y sus verdaderos moradores es el pueblo saharaui», zanjó.