Las ayudas y servicios prestados por el departamento municipal de Acción Social el año pasado alcanzaron ya al 9% de la población de Bilbao. Los servicios sociales de base atendieron a un total de 31.741 personas, 9.500 más que el ejercicio anterior. «Dos de cada diez usuarios residían en el distrito de San Francisco y La Peña», según se recoge en el balance del área presentado ayer por el concejal delegado, Jon Sustatxa.
PERSONAS MAYORES
Dentro de este apartado destaca el servicio municipal de ayuda a domicilio (SAD), una de las principales apuestas del área, cuyo presupuesto se ha incrementado en un 70% desde el inicio de la legislatura. El programa prestó atención a un total de 6.557 mayores de 65 años a lo largo del año pasado, frente a los 6.024 atendidos el ejercicio anterior. La mayor parte de los trabajos realizados por los asistentes domiciliarios -actividades vinculadas con los hábitos de vida diaria- están relacionados con «la higiene personal de los usuarios» y la «limpieza de la casa», según explicó ayer el subdirector del área de Acción Social, Txema Duque.
Siete de cada diez usuarios eran mujeres mayores de 75 años y la mitad vivían solas, mientras que el distrito donde más servicios se prestaron fue Deusto (14%), seguido de Santutxu (12,5%). No obstante, los técnicos municipales alertaron ayer sobre el «importante incremento» de asistencias registrado en domicilios de Abando e Indautxu en lo que llevamos de año. De los 3.266 servicios realizados el ejercicio pasado, la gran mayoría no superaron las 35 horas mensuales. En cualquier caso, el precio final de la ayuda domiciliaria varía precisamente en función de «la frecuencia con que el asistente visita la vivienda y el nivel de ingresos del usuario», precisó Duque.
Además de la ayuda a domicilio, los mayores de Bilbao disponen de un programa específico de acompañamiento en el que se incluyen desde salidas de paseo a visitas al médico o la compra. El servicio, puesto en marcha el año pasado, atrajo a un total de 449 usuarios.
URGENCIAS SOCIALES
Más de la mitad de las urgencias sociales atendidas el año pasado por el área de Acción Social (235) están relacionadas con la violencia doméstica. El número de mujeres que recurren a este servicio se ha multiplicado por tres en cuatro años, mientras que el número de casos de atención inmediata a personas de la tercera edad y menores desprotegidos apenas representaron el 15% de las situaciones de emergencia atendidas por los trabajadores sociales en 2005. Problemas de salud mental, discapacidad psíquica o física, conflictos familiares y personas sin techo completan el perfil de las personas que recurren al programa de urgencias sociales.
Pese a que el servicio de emergencias funciona todo el año en horario continuo, cuatro de cada diez casos atendidos el año pasado tuvieron lugar en día festivo, según los datos facilitados ayer por el concejal delegado del área, Jon Sustatxa.
INSERCIÓN SOCIAL
Es uno de los programas más relevantes del área, al menos desde el punto de vista cuantitativo. Los perceptores de Ayudas de Emergencia Social (AES) y Renta Básica representan el 75% del total de personas atendidas el año pasado por los técnicos de Acción Social.
El Ayuntamiento de Bilbao concedió en 2005 un total de 6.484 ayudas -denegó 293-, un millar más que el año pasado y el doble de las otorgadas hace cuatro.
El 60% de las subvenciones concedidas durante el pasado ejercicio -4,6 millones de euros- se dedicaron al pago del alquiler de la vivienda, mientras que el mantenimiento de la casa, la compra de mobiliario y electrodomésticos y el endeudamiento previo de los usuarios se repartieron el resto del dinero. Por distritos, los vecinos de Bilbao la Vieja y La Peña fueron los que más subvenciones recibieron, con 1.078 ayudas, seguidos de los residentes en Otxarkoaga y Txurdinaga. El perfil de los perceptores de las AES corresponde al de una mujer de entre 26 y 45 años, separada y con una persona a su cargo.
En cuanto a la Renta Básica, el número de personas que cobran esta ayuda concedida por la Diputación aumentó en cerca de 2.000 personas el año pasado al alcanzar los 18.342 perceptores, mientras que el número de expedientes abiertos superó los 9.500. No obstante y «para evitar posibles casos fraude», el Ayuntamiento de Bilbao decretó la suspensión cautelar de un total de 1.083 solicitudes, según informó ayer Jon Sustatxa.
MENORES
La finalidad de este programa es «promover la integración social de personas y grupos de estos tres colectivos que se encuentran en situaciones de riesgo, desprotección o exclusión social». En este sentido, el programa de Intervención Socioeducativa ha hecho especial hincapié en la atención a menores de edad. Los técnicos municipales han atendido a un total de 1.663 niños. También en este caso, la mayor parte de los usuarios residían en el barrio de Bilbao La Vieja y la Peña. No obstante, en siete de cada diez casos el nivel de riesgo de los menores fue leve. No así en distritos como Otxarkoaga o Zorroza, donde el 20% de los adolescentes atravesaba una situación de riesgo considerada grave.
Además del programa socioeducativo, el área dispone de servicios específicos en función de la problemática que presenten los usuarios como el plan de higiene escolar, destinado a la atención de menores escolarizados en centros públicos de Educación Primaria por el que pasaron un total de 402 alumnos.
INMIGRACIÓN
Una de las actividades realizadas el año pasado por el área Acción Social fue la creación del servicio de Negociado de Inmigración, integrado por tres técnicos y una coordinadora. El programa aspira a «definir unas líneas de actuación más ambiciosas de cara a la elaboración del futuro Plan Municipal», precisó el concejal.
Según los datos facilitados por el Servicio de Inmigración (SEMI), de las 3.871 consultas realizadas el año pasado por personas extranjeras, la mayoría se referían a la normalización del nuevo reglamento. Le siguen las preguntas sobre las renovaciones, nacionalidad y las autorizaciones de residencia y trabajo. El área ha trabajado «intensamente» para lograr la integración del colectivo inmigrante a través de programas específicos desarrollados en colaboración con el resto de concejalías, además de «apoyar a entidades sin ánimo de lucro que trabajan por la integración de este colectivo», precisó Sustatxa.
ALOJAMIENTO DE URGENCIA
El Ayuntamiento de Bilbao inauguró el año pasado el centro de noche de baja exigencia -32 plazas- «destinado a aquellas personas que por diferente motivos no pueden acceder a los servicios existentes», al que hay que sumar las 50 plazas del centro de alojamiento invernal de Mazarredo.