La espectacular caída del tráiler a la A-8 quedará grabada para siempre en la retina de David, un vecino de Castro de 31 años que se dirigía a su puesto de trabajo en Bilbao cuando vio cómo se precipitaba ante sí un contenedor de varias toneladas de peso. El joven no colisionó contra el remolque gracias a una rápida maniobra que le obligó a invadir el arcén cuando circulaba a casi cien kilómetros por hora. «He conseguido pasar por el único hueco que no ha invadido el camión», reconoció asustado aún tras el accidente.
Su 'Volvo', sin embargo, impactó con algunas de las vigas de hierro que transportaba el tráiler y que se desprendieron en el accidente. «Físicamente me encuentro bien, pero aún estoy muerto de miedo por lo que me ha ocurrido. No se me olvidará», señaló mientras una sanitaria le colocaba un collarín. El joven fue trasladado posteriormente hasta el hospital de Cruces, donde ingresó con heridas de pronóstico leve.