Miércoles, 25 de octubre de 2006
Registro Hemeroteca

en

CULTURA

CULTURA
Menchu Gal obtiene el premio Lekuona de Eusko Ikaskuntza
El galardón reconoce el conjunto de su obra pictórica, vinculada con la Escuela de Madrid
Menchu Gal obtiene el premio Lekuona de Eusko Ikaskuntza
En su casa de Irún, rodeada de cuadros y recuerdos. / F. DE LA HERA
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
LA ARTISTA
Nacida en Irún, en 1918, Montes Iturrioz, Ozenfant y Aurelio Arteta, como después Vázquez Díaz, una vez en Madrid, marcan su formación. Expone con la Escuela de Madrid. Participa en el pabellón español de la Expo de Bruselas 1958. Gana en el 59 el Premio Nacional de Pintura. Muestras en París, Nueva York y en toda España. En 1985 publica 'Aguafuertes del Norte', con textos de Caro Baroja. En 1992, participa en la muestra 'La Escuela de Madrid', en el Instituto Cervantes de París.

Publicidad

Fue la primera nujer en recibir el Premio Nacional de Pintura, allá por 1959, cuando eso de pintar seguía sin estilarse entre las mujeres; y ahora, con más de 80 años, Menchu Gal es la segunda, tras la recordada historiadora alavesa Micaela Portilla, en lograr el Premio Manuel de Lekuona que otorga la Sociedad de Estudios Vascos-Eusko Ikaskuntza a personalidades de la cultura para reconocer el conjunto de su obra.

Nacida en Irún, aprende a pintar con Gaspar Montes Iturrioz. Siendo apenas una adolescente marcha con una beca a París, donde prosigue su formación con Amédée Ozenfant, al tiempo que descubría la manera apasionada de trabajar de Matisse. En 1934 vuelve a España y se instala en Madrid, para seguir estudios en la Academia de San Fernando, y asiste a clase de Aurelio Arteta -«una persona exquisita y un gran profesor»-. Su padre muere en la guerra y ella se refugia con su familia en Francia.

Entre hombres

A su regreso, estudia con Daniel Vázquez Díaz y comienza a alternar con Benjamín Palencia, Rafael Zabaleta, Ortega Muñoz, Díaz Caneja, Redondela y Alvaro Delgado, formando lo que ha pasado a la historia como Escuela de Madrid; un primer intento renovador en la larga noche de la dictadura.

«La formamos un grupo de jóvenes que supimos romper con muchas cosas, en una época por todos conocida. Sobre todo rompimos con los academicismos. Durante bastante tiempo trabajamos y expusimos juntos», refería la artista hace algún tiempo a EL CORREO con motivo de una exposición en la galería Lumbreras de Bilbao, ciudad cuyo museo es, entre los del País Vasco y con diferencia, el que mejor muestra tiene de su trabajo.

Dueña de una obra colorista en la que destacan los paisajes vascos, sobre todo del Bidasoa, y del interior de España, cultiva también bodegones y retratos. Ha expuesto en grandes muestras, incluso en París y Nueva York. En 1950, el Museo Nacional de Arte Moderno le dedicó una exposición individual y en 1958 participó en el pabellón español de la Expo de Bruselas.

Nunca había dejado de exponer en su tierra, adonde ha vuelto casi cada verano, pero con la democracia su nombre desapareció casi por completo de las galerías y salas institucionales del País Vasco. No será hasta 1992 cuando la Kutxa le dedique una exposición; hace cinco años, el Koldo Mitxelena, de San Sebastián, organizó otra gran muestra de su obra. Pronto recibirá la Medalla de Oro de Irún. Su ciudad natal prepara también una muestra permanente de su obra que será origen del llamado Museo Menchu Gal de Pintores del Bidasoa. «Siento muchísimo amor por mi tierra, pero también me duele e inquieta», decía en 2001, en una de las peores etapas recientes del País Vasco a causa del terrorismo.

 
Vocento

Contactar | Mapa web | Aviso legal | Política de privacidad | Publicidad | Master El Correo