La Diputación ha elaborado sus presupuestos inmersa en dos importantes negociaciones: la de la Ley de Cupo y la de Aportaciones. Esta última ha suscitado gran expectación después de que, hace un año, la institución foral reclamara mayor dotación de fondos para afrontar el gasto social. José Luis Bilbao recordó ayer que para 2020 «uno de cada cuatro vizcaínos tendrá más de 65 años, y se calcula que el 5% del colectivo necesitará algún tipo de servicio asistencial».
Sin embargo, aseguró que la Diputación «no hará un 'casus belli'» de la reforma de la Ley de Aportaciones. Descartó plantear «una rebaja exagerada del coeficiente vertical» y cifró su petición «en torno a un punto o punto y medio. No compartimos el discurso de 'menos Gobierno vasco y más Diputación'. Eso tiene una base política clara», manifestó. Las negociaciones están ahora «en fase de reflexión y trabajo» y, en caso de que no prosperen, la ley «se prorrogará automáticamente», al igual que ocurrirá con el Cupo.
Sin obligación legal
El diputado general se extendió al hablar de la «solidaridad» de Vizcaya con los otros territorios. «Ha habido un cambio de tributación que nos beneficia y hemos hecho un ajuste sin que ningún texto legal nos obligue a ello», dijo en referencia al IVA de las operaciones asimiladas a la importación. En 2007, Guipúzcoa recibirá 92 millones por este concepto y Álava, 49. A los dos «territorios hermanos» también se les ha compensado en las liquidaciones de 2005 y 2006.
Bilbao repasó el «buen momento» que vive Vizcaya, con aumentos de la recaudación por encima de la media de España y de la UE. También el incremento porcentual del PIB «es superior al de Álava y Guipúzcoa, y no sólo por las operaciones asimiladas a la importación». También ha habido crecimientos «históricos» en retenciones del IRPF y «muy importantes» en Sociedades.
«Estamos donde debemos estar», resumió. El máximo responsable foral recordó otro cambio en la tributación a instancias de la UE, en este caso desfavorable para Vizcaya, que coincidió con una época de crisis, en los años 93 y 94. «En aquel momento bajamos un escalón y no se hizo ningún ajuste», recalcó.