Un total de 80 empresas vizcaínas se han sumado a un proyecto piloto para impulsar la responsabilidad social de las actividades económicas. La Diputación espera que el número de implicados se eleve a 110 a final de año, según afirmó ayer el responsable de Innovación y Promoción Económica, Ricardo Barainka.
En esta experiencia se han involucrado empresas de diversos sectores, desde el industrial hasta la alimentación, y hay varios centros educativos. El objetivo es que incorporen a su actividad cotidiana actuaciones de apoyo a su entorno social o a la protección del medio ambiente. «Siempre se han hecho estas cosas: ayudas al equipo de fútbol, para la construcción de un parking...y si no, que le pregunten a Petronor», afirmó Barainka.
Ahora se persigue que la responsabilidad social esté presente en la «filosofía integral» de la empresa. Para ello se ha creado el grupo de trabajo Xertatu, donde además de la Diputación participan entidades como Cebek, CC OO, la Cámara de Comercio o la Universidad de Deusto.