El área municipal de Urbanismo y Medio Ambiente ha detectado en lo que llevamos de año un total de 324 irregularidades por ruido en locales hosteleros de la capital vizcaína, frente a las 513 registradas durante el pasado ejercicio. Las medidas cautelares aplicadas a los locales infractores pasan por «limitar los horarios de apertura nocturna, obligar a los dueños a establecer sistemas de aislamiento, en techos o paredes, precintar el equipo musical o incluso cerrar el local», según explicó ayer la titular del área, Julia Madrazo. Algo más de la cuarta parte de las denuncias presentadas este año (92) se deben «a que se puso música a horas no permitidas». Las sanciones económicas por incumplimiento de la ordenanza pueden llegar a 3.500 euros. El departamento dirigido por Julia Madrazo ya ha dictado un total de 74 medidas cautelares graves este año.
Una de las principales fuentes que tiene el Ayuntamiento de Bilbao para detectar irregularidades en materia de ruido son las denuncias vecinales. No obstante, también se aplican medidas de control cuando los agentes de la Policía Municipal tienen conocimiento de que un local está siendo «especialmente recalcitrante» o a través de los Consejos de Distrito.