Tiene 65 años y ha dedicado media vida a estudiar los parámetros de la sexualidad. Efigenio Amezua, doctor en Sexología y director del Instituto de Ciencias Sexológicas de Madrid, viajó ayer hasta Bilbao para ofrecer una ponencia dentro de las jornadas Edusex, celebradas en el Palacio Euskalduna. La pregunta estaba clara:
-¿Sabemos de sexo?
-Es el gran abandonado. Nos hemos modernizado pero este tema está aún a la espera. La realidad es que lo torean por todos lados, cuando lo que hace falta es tomárselo en serio.
-Leer la letra pequeña.
-Exacto. Está claro que gusta a todo el mundo, entonces, ¿por qué no hacen caso a los matices y sólo se fijan en los riesgos? Si hubiese una educación organizada por parte de las instituciones me reiría yo de los riesgos.
-Pero hay gente que incluso piensa que la píldora abortiva es una buena medida anticonceptiva.
-Eso nunca debería ser así. Es el resultado de señalar a la gente sólo los tramos donde hay curvas peligrosas y no enseñarles a conducir. Con instruir en la prevención no es suficiente porque se tiende a la confusión y luego pasa lo que pasa.
-¿Qué salida sugiere?
-Es tan fácil como que Educación se comprometa a financiar que los centros escolares tengan el sexo como asignatura. Los materiales están preparados desde hace mucho tiempo.
-Y, ¿dónde queda el papel de los padres?
-Ya está bien, bastante tienen con lo suyo.
-¿Existe aún ese pudor a la hora de hablar con sus hijos de este tema?
-Yo creo que nunca lo ha habido. El problema es que como creen que al haber estado tan reprimidos sus respuestas estarán anticuadas no se atreven a darlas. Y eso que las tienen.
-Entonces, acuden a sus amigos.
-Realmente la sociedad lo ha organizado de esta forma y eso lo único que hace es fomentar las rupturas generacionales. Deberíamos acabar con esa barrera y empezar de nuevo.
-¿Cree que la sociedad ha aceptado de una vez la homosexualidad?
-Pasó a la historia en cuanto la aceptaron los diferentes estamentos institucionales. Sin embargo, la pregunta sigue siendo cómo comprender algo que no se tiende a explicar.
-De ahí el rechazo.
-El rechazo es la respuesta al desconocimiento.
-¿Las herramientas en las que se basa la educación sexual han quedado obsoletas?
-Lo que yo considero es que hay mucho aficionado en esta materia. Lo que habría que hacer es organizar bien los recursos. Por favor, aficionados abstenerse.