La mayor barrera ferroviaria de Barakaldo pasará pronto a la historia. Bilbao Ría 2000 y el Ayuntamiento han esbozado un proyecto para salvar la trinchera de Renfe. Una nueva estación de Cercanías se encargará de romper este histórico obstáculo urbanístico. Será una pionera terminal cubierta. En su parte superior, se habilitará una plaza con un gran cubo de cristal desde donde se accederá a los andenes. A pesar de tratarse de una entrada por la azotea, el espacio quedará perfectamente integrado en el casco urbano. «Se aprovechará el desnivel con la calle Ibarra para habilitar una pasarela y poner la zona a la misma altura», reveló el alcalde, el socialista Tontxu Rodríguez.
No sólo se accederá al edificio a través del puente. Escaleras y rampas serán la alternativa. Estarán enclavadas a ambos lados del inmueble, en el paseo del Ferrocarril y la travesía de Murrieta. Todas estas infraestructuras irán a parar al mismo lugar: el vestíbulo acristalado y elevado de la parada de Desierto-Barakaldo. Desde ahí se podrá bajar a los dos andenes. Uno quedará en la parte central. El otro, en uno de los laterales. «Habrá un ascensor y una escalera mecánica para facilitar el acceso», precisa Tontxu Rodríguez. Los viajeros de las líneas que comunican Santurtzi y Muskiz con la capital vizcaína se beneficiarán de la iniciativa.
Con la renovada estación, Barakaldo volverá a asomarse a la ría. La plaza de 80 metros de longitud configurada a nivel del vestíbulo servirá de unión entre las dos márgenes de la línea ferroviaria. «Vamos a recuperar la ría», se felicita el alcalde. Durante años, las fábricas de Altos Hornos de Vizcaya ocupaban el lado más cercano a la desembocadura del Nervión. Hoy, la zona asiste a una gran transformación en Lasesarre. 2.000 pisos se erigirán en breve en una reforma bautizada como Urban-Galindo. La cubrición de la trinchera romperá la incomunicación de esta expansión residencial con el centro de la segunda urbe vizcaína.
Bilbao Ría 2000 asumirá el coste de la operación. La sociedad para la regeneración del Bilbao metropolitano prevé invertir 8,15 millones de euros en las obras. La partida económica ya está disponible. A raíz de la rehabilitación de la zona, la entidad logró unas plusvalías. Entonces, se comprometió a destinar los beneficios obtenidos a nuevas infraestructuras en Barakaldo.
Trámites en marcha
Después de examinar las distintas opciones, el Consistorio y la compañía pública se han decantado por impulsar la nueva estación. «Nuestra aspiración era cubrir toda la trinchera del tren. Pero son 600 metros y no se puede asumir un gasto tan alto», se lamentó el máximo edil. Ya está redactado el proyecto básico. Los trámites avanzan a un buen ritmo. Según los cálculos de la Administración local, los trabajos podrían comenzar a finales de 2007 y se prolongarán durante dos años. Con motivo de las tareas, está prevista además la supresión de un paso subterráneo. Muchos delincuentes han aprovechado hasta ahora ese pasadizo para cometer robos.
Renfe también pondrá su granito de arena en el ambicioso plan. La compañía eliminará dos de las ocho vías existentes para el tránsito de trenes. No sólo circulan convoyes de pasajeros. Por la zona pasan a diario decenas de ferrocarriles de mercancías procedentes del Superpuerto. Con la reducción de raíles, Barakaldo ganará una calle de 8 metros de anchura y medio kilómetro de longitud. El paseo unirá la nueva terminal de Desierto con el polideportivo de Lasesarre. Será una travesía pegada a las vías. Bancos y abundante vegetación realzarán el trayecto.